La ONU alertó sobre la falta de igualdad jurídica para las mujeres y niñas: “Ningún país lo ha logrado”

La ONU
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Desde la protección contra la violencia de género hasta la igualdad salarial, las mujeres y niñas aún no son iguales ante la ley. “La impunidad por las violaciones de sus derechos persiste en todo el mundo”, indicó la organización internacional.

Las mujeres y las niñas atraviesan un momento muy difícil de profunda tensión, retroceso democrático, crecientes conflictos y presiones económicas, declaró una alta funcionaria de la Organización de Naciones Unidas (ONU). 

A escala mundial, las mujeres solo tienen el 64% de los derechos legales de los que gozan los hombres, lo que las expone a sufrir discriminación, violencia y exclusión en todas las etapas de su vida.

A esto se suma la reducción del espacio cívico, así como una oposición cada vez más organizada a la igualdad de género y la regresión de los derechos de las mujeres, explicó Sarah Hendriks, directora de la División de Políticas, Programas y Apoyo Intergubernamental de ONU Mujeres, en el lanzamiento mundial del informe del secretario general de la ONU, “Garantizar y fortalecer el acceso a la justicia para todas las mujeres y las niñas”, en vísperas del Día Internacional de la Mujer de 2026 y la 70.ª sesión de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, programada del 9 al 19 de marzo.

Hendriks advirtió que hay mujeres que optan por no denunciar la violencia que sufren por temor a que no se les crea; hay mujeres que cobran menos que sus homólogos masculinos por el mismo trabajo en lugares donde la ley no exige la igualdad salarial.

“Hay niñas que no tienen registro de nacimiento y enfrentan un mayor riesgo de matrimonio infantil y de trata. Ningún país del mundo ha logrado la plena igualdad jurídica entre mujeres y hombres”, afirmó.

Según el informe del secretario general, a nivel mundial, las mujeres tienen el 64 % de los derechos legales de los hombres, mientras que siguen prevaleciendo marcos jurídicos discriminatorios; el 54 % de los países carece de definiciones legales de violación basadas en el consentimiento, mientras que el 72 % permite el matrimonio infantil en todas o algunas circunstancias; y en el 44 % de los países, la ley no exige la misma remuneración por trabajo de igual valor, lo que significa que las mujeres aún pueden recibir legalmente un salario menor por el mismo trabajo.

Si bien es posible avanzar, ya que el 87 % de los países promulgaron leyes contra la violencia doméstica y más de 40 países han fortalecido las protecciones constitucionales para mujeres y niñas durante la última década, las normas sociales discriminatorias (estigma, culpabilización de las víctimas, miedo y presión comunitaria) continúan silenciando a las sobrevivientes y obstruyendo la justicia, permitiendo que incluso las formas más extremas de violencia, incluido el feminicidio, queden impunes.

El acceso de las mujeres a la justicia también se ve obstaculizado por realidades cotidianas como el costo, el tiempo, el idioma y una profunda falta de confianza en las mismas instituciones que se supone deben protegerlas, según el informe.

En un comunicado de prensa, la Directora Ejecutiva de ONU Mujeres, Sima Bahous, afirmó: “Cuando a las mujeres y niñas se les niega la justicia, el daño va mucho más allá de un solo caso.

La confianza pública se erosiona, las instituciones pierden legitimidad y el propio estado de derecho se debilita.  Un sistema de justicia que falla a la mitad de la población no puede pretender defender la justicia en absoluto”.

“Ahora es el momento de alzar la voz, manifestarse y defender los derechos, la justicia y la acción, para que todas las mujeres y niñas puedan vivir con seguridad, expresarse libremente y vivir en igualdad de condiciones”, enfatizó Bahous.

Según el comunicado, en la medida que se intensifica la reacción contra los compromisos de larga data en materia de igualdad de género, las violaciones de los derechos de las mujeres y las niñas se aceleran, impulsadas por una cultura global de impunidad que abarca desde los tribunales hasta los espacios en línea y los conflictos.

En la medida que la tecnología supera a la regulación, las mujeres y las niñas se enfrentan a una creciente violencia digital en un clima de impunidad donde los perpetradores rara vez rinden cuentas. Y en los conflictos, la violación sigue utilizándose como arma de guerra, con un aumento del 87 % en los casos denunciados de violencia sexual en tan solo dos años.

En el comunicado, ONU Mujeres insta a tomar medidas urgentes y decisivas: poner fin a la impunidad, defender el estado de derecho y lograr la igualdad —en la ley, en la práctica y en todos los ámbitos de la vida— para todas las mujeres y las niñas. 

Fuente: La Nueva Mañana


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