Alarma en el sistema científico: denuncian un ciberataque al CONICET y hackers amenazan con filtrar información sensible

image
Share on facebook
Facebook
Share on pinterest
Pinterest
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on email
Email

Un nuevo episodio encendió las alarmas en el sistema científico argentino. Un grupo de ciberdelincuentes aseguró haber infiltrado los sistemas del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y amenazó con publicar información robada si no se cumplen determinadas condiciones.

El anuncio apareció en la llamada dark web, donde la organización criminal conocida como “The Gentlemen” afirmó haber logrado acceder y encriptar datos del Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR), una de las sedes de investigación vinculadas al organismo científico nacional.

Según el mensaje difundido por el grupo, el ataque ya estaría concretado y la cuenta regresiva para la eventual filtración de la información se encuentra en marcha.

Amenaza de filtración y reloj en marcha

El mensaje publicado por los hackers señala que los datos obtenidos podrían ser difundidos públicamente si no se abre una negociación. Este tipo de operaciones responde a la lógica de los ataques ransomware, en los que los delincuentes secuestran información digital y exigen dinero para devolverla o evitar su publicación.

De acuerdo con especialistas en ciberseguridad citados en la investigación, este tipo de ataques suele incluir un temporizador de negociación que presiona a la víctima a responder rápidamente para evitar la exposición de los datos robados.

En este caso, el plazo mencionado por los propios atacantes vencería en las próximas horas.

La respuesta del organismo científico

Ante las consultas periodísticas, el área de comunicación del instituto afectado sostuvo que por el momento no se detectó una intrusión confirmada en los sistemas, aunque el caso se encuentra bajo análisis por los equipos informáticos del propio instituto y del CONICET Rosario.

La cautela oficial no evita la preocupación: el organismo científico concentra investigaciones estratégicas vinculadas a áreas como salud, biotecnología, energía, ambiente y desarrollo tecnológico, por lo que cualquier filtración podría tener consecuencias relevantes.

Un objetivo sensible

El CONICET es considerado dentro de las estructuras del Estado argentino como parte de la infraestructura crítica de información, es decir, organismos cuyos sistemas contienen datos estratégicos para el funcionamiento del país.

Además de investigaciones científicas, los institutos vinculados al organismo almacenan bases de datos con información administrativa, datos personales de investigadores y proyectos tecnológicos desarrollados en colaboración con universidades, empresas y organismos públicos.

La eventual filtración de estos archivos podría abrir la puerta a múltiples riesgos: desde estafas digitales y robo de identidad hasta la exposición de desarrollos científicos sensibles.

Quiénes son los hackers

El grupo que se adjudicó el ataque, The Gentlemen, es una organización criminal vinculada a operaciones de ransomware que ya acumula más de 200 víctimas en diferentes países, incluyendo empresas tecnológicas, organizaciones logísticas y entidades del sector salud.

Especialistas en ciberseguridad sostienen que este tipo de grupos suele operar bajo esquemas descentralizados y muchas veces funciona como una red de afiliados que comercializa herramientas de ataque digital a otros delincuentes.

Un problema creciente en Argentina

El episodio vuelve a poner en discusión el estado de la ciberseguridad en las instituciones públicas argentinas.

En los últimos años se registraron múltiples ataques informáticos contra organismos estatales y plataformas oficiales, incluyendo filtraciones de bases de datos, hackeos a sistemas gubernamentales y robos de información personal de ciudadanos.

Especialistas advierten que el problema es estructural: en muchos casos no existe obligación legal de informar públicamente los ciberataques, lo que hace que numerosas intrusiones permanezcan ocultas o se conozcan recién cuando la información robada aparece publicada en internet.

Ciencia estratégica bajo presión

El episodio ocurre además en un contexto delicado para el sistema científico argentino, marcado por recortes presupuestarios, conflictos laborales y una creciente preocupación por el financiamiento de la investigación.

Para expertos en seguridad digital, la combinación de infraestructura tecnológica compleja, recursos limitados y alta cantidad de datos sensibles convierte a organismos científicos en objetivos atractivos para el cibercrimen internacional.

Mientras tanto, el reloj corre.
Si las amenazas de los hackers se concretan, el ataque podría convertirse en uno de los incidentes de seguridad informática más graves que haya enfrentado el sistema científico argentino en los últimos años.

Scroll al inicio