El secretario general del STIA Córdoba, Héctor Morcillo, expresó un contundente rechazo al proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional y advirtió sobre sus posibles consecuencias para los trabajadores, la negociación colectiva y el sistema de seguridad social. Sus declaraciones se dieron en el marco de movilizaciones y protestas sindicales frente al avance del debate legislativo en el Congreso.
Durante una entrevista brindada a Multimedio Mordisquito, el dirigente también cuestionó el modelo económico que —según su visión— sustenta la iniciativa y llamó a profundizar el plan de lucha del movimiento obrero, con participación de la CGT Córdoba y la CGT nacional.
Una reforma “regresiva” y con impacto directo en los trabajadores
Morcillo calificó la propuesta oficial como una reforma “totalmente regresiva” para los derechos laborales y sostuvo que el proyecto apunta a debilitar el movimiento sindical y favorecer a los sectores más concentrados de la economía.
Según explicó, el núcleo del problema radica en que las modificaciones laborales no sólo afectarían condiciones de empleo, sino también el equilibrio del sistema de protección social. En particular, advirtió que el proyecto implicaría transferencias de recursos desde la seguridad social hacia el sector empresario.
Para el dirigente sindical, la reforma forma parte de un modelo económico más amplio que prioriza actividades extractivas y financieras por sobre la producción industrial y el empleo:
- Señaló que el esquema económico favorece la especulación financiera y la actividad minera.
- Cuestionó la falta de políticas orientadas al desarrollo productivo y la industria nacional.
- Alertó sobre el riesgo de aumento del desempleo y la precarización laboral.
Desde su perspectiva, estas medidas consolidarían un escenario de mayor desigualdad económica y debilitamiento del poder adquisitivo de los trabajadores.
Cambios en indemnizaciones y flexibilización laboral
Uno de los puntos más cuestionados por el titular del gremio alimenticio es el mecanismo vinculado al Fondo de Asistencia Laboral, herramienta que —según afirmó— permitiría reducir el costo de las indemnizaciones para las empresas.
Morcillo sostuvo que el sistema podría financiarse con recursos provenientes de la seguridad social, a los que definió como “salarios indirectos” de los trabajadores. A su entender, esto facilitaría despidos con menor costo para los empleadores y generaría mayor inestabilidad laboral.
El dirigente también alertó sobre otras posibles modificaciones incluidas en la reforma:
- Flexibilización del régimen de vacaciones, con posibilidad de fraccionamiento decidido por las empresas.
- Cambios en la jornada laboral mediante bancos de horas, que podrían alterar condiciones de trabajo.
- Mayor margen para despidos, especialmente en empresas con políticas antisindicales.
- Debilitamiento de convenios colectivos de trabajo y de la negociación colectiva.
Según su diagnóstico, la aprobación de la ley tendría efectos inmediatos sobre todos los trabajadores del país.
Defensa de la negociación colectiva y resistencia sindical
Frente a este escenario, Morcillo planteó que el principal objetivo del movimiento obrero debe ser defender la negociación colectiva y la vigencia de los convenios laborales.
El dirigente remarcó que la reforma podría fragmentar derechos individuales y colectivos, reduciendo el poder de los trabajadores frente a los empleadores. Por ello, insistió en la necesidad de sostener la organización sindical como herramienta de defensa de las condiciones laborales.
En ese sentido, justificó la movilización sindical y la presencia en las calles como forma de resistencia ante el avance del proyecto.
Pedido de acción de la CGT y posible judicialización
Morcillo también se refirió al rol que deberían asumir las centrales obreras frente a la eventual aprobación de la reforma. Consideró que la CGT Córdoba debe adherir al plan de lucha impulsado por la conducción nacional y acompañar las acciones legales que puedan presentarse.
Recordó como antecedente la intervención judicial que frenó parcialmente el Decreto 70/2023 —que incluía aspectos de reforma laboral— y planteó que podría repetirse una estrategia similar para intentar bloquear la nueva legislación.
Además, cuestionó el respaldo que algunos legisladores nacionales brindaron a la iniciativa, incluso desde sectores del peronismo, lo que evidencia —según expresó— tensiones internas en el campo político y sindical.
Un conflicto que anticipa mayor tensión social
Las declaraciones del dirigente del sector alimenticio reflejan el creciente clima de conflictividad entre el Gobierno y el movimiento obrero organizado. Mientras el oficialismo sostiene que la reforma apunta a modernizar el mercado laboral y fomentar el empleo, sectores sindicales advierten que se trata de una flexibilización que reduce derechos históricos.
El debate sobre la reforma laboral se perfila así como uno de los principales focos de tensión política y social, con movilizaciones, posibles acciones judiciales y un escenario de confrontación que podría profundizarse en las próximas semanas.
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ENTREVISTA A HÉCTOR MORCILLO, SECRETARIO GENERAL DEL STIA CÓRDOBA



