El Tribunal Supremo condenó a los hermanos Brazão, dos poderosos dirigentes de Río de Janeiro, por ordenar el asesinato de la concejala en 2018. El caso se convirtió en símbolo de la violencia política y del avance de la extrema derecha en Río.
El Tribunal Supremo de Brasil dictó una condena unánime contra Domingos y João Francisco “Chiquinho” Brazão por haber ordenado el asesinato de la concejala Marielle Franco en marzo de 2018. El fallo pone fin a uno de los procesos judiciales más emblemáticos de los últimos años y confirma que el crimen tuvo motivaciones políticas, atravesadas por disputas de poder, intereses económicos y un fuerte componente de violencia estructural.
La sentencia alcanza a quienes la Justicia identificó como autores intelectuales del ataque que conmocionó al país y tuvo repercusión internacional. Para muchos desnudó el aumento de la violencia política en el país y el crecimiento de la extrema derecha en una zona que ya se había convertido en un bastión del bolsonarismo.
Los jueces del Supremo consideraron probado que los hermanos Brazão planificaron el homicidio de la edil y de su chofer, Anderson Gomes. Ambos fueron condenados por doble homicidio, tentativa de homicidio —por la sobreviviente del ataque— y asociación criminal armada.
El caso fue tratado en esa instancia porque uno de los acusados era diputado federal al momento de su detención, lo que le otorgaba fueros. La decisión fue adoptada por unanimidad. Durante el proceso también se acreditaron maniobras de obstrucción y corrupción destinadas a entorpecer la investigación inicial.
Fuente: El Destape



