Donald Trump movilizó dos de los portaaviones más poderosos de la flota estadounidense a aguas iraníes, mientras dice negociar y estar en “cordialidad” en sus conversaciones con Teherán.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, insiste en su retórica belicista contra Irán desde principios de enero y ordenó movilizar dos buques portaaviones al océano Índico para presionar al gobierno de Teherán. Pese a que delegados diplomáticos de los dos países se reunieron ya dos veces en el último mes y manifestaron avances en sus conversaciones, Trump quiere ir más allá e imponer su propia agenda con el gobierno iraní. Esta semana una investigación hecha por un medio británico comprobó que la presencia del USS Abraham Lincoln en aguas iraníes es real y difundió una foto satelital que lo demuestra.
Después de ejecutar la intervención militar estadounidense en Venezuela, que incluyó el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, Trump escaló su retórica guerrerista a nivel internacional. Se metió en el conflicto interno que Irán arrastra con protestas desde diciembre en su capital, “solidarizándose” con los manifestantes y prometiendo intervenir si se denunciaban muertos por represión. El líder iraní Alí Jamenei le respondió que “se ocupara de sus asuntos internos” antes de meterse con los de Irán, a la par que el republicano respondió con el envío del portaaviones Lincoln a las aguas iraníes.
Después de días de fuego verbal cruzado, representantes de ambos países se reunieron en Omán primero y en Ginebra después para entablar diálogos y desescalar el conflicto. Sin embargo Trump, mientras se hacía la segunda reunión, ordenó trasladar desde el mar Caribe al USS Gerald Ford el otro gigante de la flota estadounidense.
Fuente: El Destape


