La empresa Quilmes decidió reducir a la mitad el personal de su planta de Zárate, que había inaugurado en el 2020 – durante el gobierno de Alberto Fernández – con una inversión de 5.000 millones de aquel entonces, para fabricar en el país la famosa cerveza mexicana Corona.
La empresa abrió un proceso de retiros voluntarios que busca reducir casi la mitad del personal, golpeada por la apertura de importaciones.
Hace cuatro años, la planta contaba con 260 operarios. Hoy, cuenta con 140 y el acuerdo que la empresa alcanzó con el gremio de los cerveceros contempla sumar 60 retiros voluntarios. En la Argentina de Javier Milei las empresas no son rentables por la caída del consumo o la apertura de importaciones (o por la combinación de ambas).
Durante el segundo semestre de 2025 ya se había ejecutado algunos despidos, en medio de un desplome de ventas que, según fuentes gremiales, merodeó el 45% durante el año pasado, lo que empujó a paralizar la producción a la fábrica central de Quilmes.
Fuente: Primereando Las Noticias



