El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, Claudio “Chiqui” Tapia, salió a responder con dureza a la citación judicial que lo obliga a declarar en indagatoria en el marco de una causa por presuntas irregularidades fiscales. Desde la entidad aseguraron que no existe deuda alguna y calificaron el proceso como injustificado.
La polémica se desató luego de que la Justicia citara a Tapia y al tesorero Pablo Toviggino a declarar los días 5 y 6 de marzo de 2026, en una causa vinculada a presunta retención indebida de aportes y diferencias en contribuciones a la seguridad social. Además, se les prohibió la salida del país mientras avanza la investigación.
La defensa de la AFA: “No existe deuda”
A través de un comunicado oficial, la AFA negó categóricamente las acusaciones y sostuvo que todas las obligaciones fiscales fueron abonadas antes de su vencimiento. Según la institución, la denuncia carece de fundamentos legales y el llamado a indagatoria resulta “prematuro” mientras aún hay planteos pendientes de resolución judicial que, según sostienen, demostrarían la inexistencia de delito.
Desde la conducción del fútbol argentino remarcaron que el organismo recaudador pretende considerar obligaciones que ni siquiera estaban vencidas como base de una causa penal tributaria, lo que —según el comunicado— contradice las normas jurídicas vigentes.
El origen del conflicto judicial
La causa surge a partir de una denuncia impulsada por el organismo recaudador ARCA, que busca investigar el destino de más de 19.300 millones de pesos correspondientes al período 2024–2025, así como posibles inconsistencias en aportes vinculados a la seguridad social. La investigación quedó en manos del juez en lo penal económico Diego Amarante.
La AFA también sostuvo que es la única entidad sin fines de lucro denunciada en una situación impositiva similar a la de otras organizaciones, lo que interpretan como un trato desigual por parte del Estado.
Impacto político y deportivo
El caso genera fuerte impacto institucional en el fútbol argentino y ocurre en un momento sensible para la dirigencia deportiva, a pocas semanas de compromisos internacionales de la Selección Argentina. La situación abre un frente judicial que podría escalar si la Justicia avanza con la investigación sobre la administración de recursos y obligaciones fiscales de la entidad.
Mientras tanto, la conducción de la AFA insiste en que demostrará su inocencia en tribunales y denuncia que el proceso judicial se basa en supuestos sin sustento legal



