El ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó que el Gobierno nacional decidió extender por un año el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), una herramienta central del programa económico oficial destinada a atraer capitales de gran escala y promover proyectos estratégicos, principalmente en sectores como energía, minería e infraestructura.
La decisión, formalizada mediante el Decreto 105/2026, amplía el plazo de adhesión al régimen hasta julio de 2027 y busca consolidar el marco de beneficios fiscales, cambiarios y regulatorios para empresas que realicen inversiones millonarias en el país. Según el Ejecutivo, la medida apunta a generar condiciones de estabilidad y previsibilidad para atraer capital extranjero y acelerar proyectos productivos.
Sin embargo, la extensión del esquema vuelve a encender el debate político y económico sobre el modelo de desarrollo impulsado por el gobierno de Javier Milei, especialmente por los privilegios otorgados a grandes compañías y el impacto que podría tener sobre la estructura productiva local.
📊 Qué es el RIGI y por qué el Gobierno lo considera clave
El RIGI forma parte del paquete de reformas económicas que busca atraer inversiones de gran magnitud mediante beneficios extraordinarios para empresas que comprometan desembolsos significativos.
Entre las principales ventajas del régimen se destacan:
- estabilidad fiscal por largos períodos
- beneficios impositivos y aduaneros
- facilidades para el acceso y giro de divisas
- garantías regulatorias especiales para proyectos de gran escala
Desde el Ministerio de Economía sostienen que el régimen es fundamental para posicionar a Argentina como destino competitivo en sectores estratégicos como el energético, donde se esperan fuertes inversiones vinculadas a proyectos de hidrocarburos y energías renovables.
La prórroga del sistema también apunta a acelerar iniciativas vinculadas al desarrollo de Vaca Muerta, considerada una de las mayores reservas mundiales de hidrocarburos no convencionales y uno de los pilares de la estrategia oficial para generar divisas.
🛢️ Energía y grandes capitales, en el centro de la estrategia
El Gobierno sostiene que el régimen ya permitió avanzar en distintos proyectos de inversión, incluyendo iniciativas energéticas y desarrollos industriales de gran escala. Las autoridades aseguran que el esquema genera seguridad jurídica para inversores y permite movilizar miles de millones de dólares hacia sectores productivos.
Sectores empresariales vinculados a la energía respaldaron la ampliación del programa al considerar que otorga previsibilidad y reglas claras para inversiones de largo plazo, especialmente en el desarrollo del sector no convencional.
No obstante, economistas críticos advierten que el modelo podría profundizar la dependencia de grandes capitales externos y consolidar un esquema de beneficios concentrados en pocas empresas, sin garantías claras de impacto positivo en el empleo o la producción local.
⚖️ Debate político y cuestionamientos
La extensión del RIGI se da en medio de un clima político marcado por tensiones en torno a la orientación económica del Gobierno y sus reformas estructurales.
Sectores de la oposición y del movimiento sindical cuestionan que el régimen prioriza a grandes inversores mientras la economía local enfrenta caída del consumo, ajuste del gasto público y dificultades en sectores industriales. También advierten sobre el riesgo de otorgar ventajas extraordinarias a empresas multinacionales sin mecanismos de control suficientes.
Desde el oficialismo, en cambio, argumentan que el país necesita un shock de inversiones para recuperar el crecimiento y estabilizar la macroeconomía, y que el RIGI es una herramienta indispensable para ese objetivo.
📉 El modelo económico en discusión
La prórroga del régimen refuerza el rumbo económico del Gobierno basado en apertura de mercados, incentivos al capital privado y reducción del rol del Estado en la actividad productiva.
Mientras el Ejecutivo presenta el esquema como una vía para atraer dólares, generar empleo y dinamizar sectores estratégicos, el debate público sigue abierto sobre quiénes serán los principales beneficiarios del modelo y cuál será su impacto real en la economía cotidiana.
La extensión del RIGI, en este contexto, no solo representa una decisión técnica de política económica, sino también una señal política clara sobre el tipo de desarrollo que impulsa la administración nacional.



