El presidente electo de Chile, José Antonio Kast, generó una fuerte controversia al anunciar que se opone al envío de ayuda humanitaria a Cuba, decisión que marca un giro en la política exterior chilena y profundiza el debate sobre el rol de los gobiernos latinoamericanos frente a la crisis económica en la isla.
El líder del Partido Republicano, que asumirá el gobierno el próximo 11 de marzo, cuestionó abiertamente la asistencia económica impulsada por la administración saliente de Gabriel Boric, que había anunciado el envío de un millón de dólares a través de programas humanitarios destinados al pueblo cubano. Según Kast, no corresponde brindar apoyo financiero directo a un gobierno al que acusa de sostener un sistema político que, según su visión, ha perjudicado a la población durante décadas.
📌 Críticas al régimen cubano y condiciones para la ayuda
Kast argumentó que cualquier tipo de asistencia internacional debería estar condicionada a exigencias democráticas. En ese sentido, sostuvo que la principal limitación que enfrenta Cuba no es externa sino interna, vinculada —según expresó— a restricciones al desarrollo económico, tecnológico y al emprendimiento ciudadano.
Sus declaraciones contrastan con la postura del gobierno saliente chileno, que había calificado la situación en la isla como “dramática” y justificó la ayuda por razones humanitarias, independientemente de las diferencias políticas con el régimen cubano.
🌎 Crisis económica en Cuba y contexto regional
El debate ocurre en medio de una grave crisis económica en Cuba, marcada por escasez de productos básicos, problemas energéticos y dificultades en el abastecimiento de combustible. La situación se vio agravada por el endurecimiento del bloqueo estadounidense y cambios en las relaciones regionales que impactaron en el suministro de petróleo, factores que profundizaron la inestabilidad económica en la isla.
En este escenario, distintos países latinoamericanos han adoptado posiciones divergentes: mientras algunos gobiernos promueven asistencia humanitaria para aliviar la situación social, otros —como el presidente electo chileno— sostienen que la ayuda debe estar condicionada a transformaciones políticas.
🔥 Cambio de rumbo y tensión política
La postura de Kast anticipa un cambio en la orientación diplomática de Chile hacia Cuba y abre un nuevo frente de discusión en América Latina sobre cooperación internacional, derechos humanos y política exterior. El contraste con la gestión de Boric refleja además las profundas diferencias ideológicas que atraviesan la región en torno a la relación con la isla caribeña.
La polémica ya genera repercusiones políticas y podría redefinir el rol de Chile en los debates regionales sobre asistencia humanitaria, democracia y soberanía en América Latina.



