Crisis total: cerró la fábrica de los caramelos “No hay plata” que homenajeaban a Javier Milei

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La histórica empresa santafesina Grupo Marengo, conocida por lanzar los caramelos “No hay plata” inspirados en la frase del presidente Javier Milei, confirmó la venta de su planta en medio de una profunda crisis económica marcada por el desplome del consumo, conflictos laborales y una fuerte reducción de su personal.

La compañía, con sede en Rafaela (Santa Fe), había alcanzado notoriedad nacional en diciembre de 2023 cuando presentó una línea de golosinas con el nombre de la consigna utilizada por Milei en su discurso de asunción. El producto fue promocionado con el lema “si no hay plata, lo que sí habrá será dulzura, alegría y diversión” y rápidamente se viralizó en redes sociales, recibiendo respaldo de sectores libertarios. Sin embargo, el impulso inicial no logró sostener la actividad de la firma.

📉 Caída del consumo y deterioro económico

Con el correr de los meses, el escenario cambió drásticamente. El contexto recesivo impactó con fuerza en el rubro alimenticio y particularmente en el sector de las golosinas, provocando una fuerte caída en las ventas de la empresa desde 2025. La retracción del consumo interno y la baja actividad industrial generaron un progresivo deterioro financiero que derivó en medidas de emergencia.

En julio del año pasado, la compañía aplicó suspensiones sin goce de sueldo durante parte del mes, argumentando razones de “fuerza mayor” ante la falta de trabajo. La crisis continuó profundizándose y la firma avanzó posteriormente con una reducción superior al 30% de su plantilla laboral.

⚠️ Conflicto sindical y preocupación de los trabajadores

La situación derivó en un fuerte conflicto con los cerca de 60 empleados de la planta. Los trabajadores denunciaron atrasos salariales, paralización de la producción y falta de certezas sobre la continuidad de sus puestos laborales.

Desde el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) de Rafaela señalaron que la planta permanecía cerrada, sin producción ni compra de insumos, lo que generaba un escenario de alta incertidumbre para el personal.

🏭 Venta de la planta y futuro incierto

En las últimas horas, la empresa notificó formalmente al gremio que decidió vender la planta a un grupo empresario de la Ciudad de Buenos Aires vinculado al sector de las golosinas. Sin embargo, hasta el momento no se informaron detalles sobre las condiciones del traspaso ni el futuro de los trabajadores.

El caso refleja el impacto de la crisis económica sobre el entramado productivo local y evidencia las dificultades que atraviesan diversas industrias ante la caída del poder adquisitivo y la contracción del mercado interno.

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