Tensión en FATE: demoraron al titular del SUTNA y hay trabajadores en el techo de la fábrica

Empleados trabajadores en el techo de la FATE
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El cierre de FATE suma casi mil despidos a los ya casi 200 mil puestos de trabajo formales que destruyeron en apenas dos años las políticas de Javier Milei y Luis Caputo.

En medio de las políticas industricidas del presidente Javier Milei y de su ministro de Economía, Luis Caputo, FATE anunció el cierre definitivo de su planta de neumáticos y el despido de sus casi mil trabajadores. Frente a ello un nutrido grupo de trabajadores despedidos intenta tomar la fábrica y la policía amenaza con reprimir para evitarlo.

La empresa, con más de ocho décadas de trayectoria en la Argentina, arrastraba una crisis prolongada marcada por la caída del consumo y el impacto de la avalancha de importaciones propiciada por Milei y Caputo.

Tras conocerse el cierre, se registran escenas de tensión en el predio industrial. Uno de los trabajadores despedidos, Sebastián Tesoro, denunció un fuerte operativo policial.

“Está completamente militarizado el predio con la Policía de PBA. Hubo una represión con balas de goma. Nos vamos a quedar adentro de la planta porque queremos mantener nuestros puestos de trabajo”, afirmó.

Luego apuntó contra la dirección de la compañía: “Las patronales aprovechan el contexto”. También expresó con dureza el malestar por la pérdida de empleo: “Nos quieren obligar a que revolvamos la basura de la calle y no lo vamos a permitir”.

Ariel Godoy, otro de los trabajadores, relató lo sucedido: “Llegamos esta mañana y la empresa contó a través de un comunicado que había cerrado la planta después de 80 años”.

Y denunció: “Detuvieron al secretario general Alejandro Crespo cuando quiso ingresar, entendemos que ya lo liberaron. Estamos incomunicados, exigimos al gobernador que se haga presente”, agregó Godoy.

“Estamos a un día de que quieran votar una reforma laboral y esto es un golpe más para los trabajadores. El cierre de esta planta va a llevar a una situación aún peor, la va a multiplicar en gran cantidad”, insistió.

Luego contó el trasfondo de la crisis. “Hubo una apertura de importación de cubiertas chinas por valores casi ridículos, casi la mitad de la producción local. Pero FATE no es una pyme, el predio tiene siete cuadras de largo por cinco de ancho. Eso, con máquinas instaladas. Los dueños de la empresa están invirtiendo en parques eólicos”, detalló en diálogo con Futurock.

Así, apuntó directamente contra el dueño de la empresa, Javier Madanes Quintanilla: “El dueño tiene todo el paño para aguantar la situación de crisis. Hace 21 años que trabajo en la empresa, y muchos de mis compañeros están así”.

“Estamos pidiendo a todos que se acerquen a la fábrica para apoyarnos. Llamamos a los vecinos porque creemos que esto va a ser un conflicto testigo”, agregó.

“No es menor que esto suceda a un día de la reforma laboral. Todos estos empresarios estaban buscando la reforma laboral, no es casualidad que nos despidan a todos y dentro de unos meses la fábrica retome sus actividades”, concluyó Godoy.

En tanto el ex secretario general del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) y actual titular de FETIA-CTAT, Pedro Wasiejko, responsabilizó al Gobierno nacional, al dueño de la firma Madanes Quintanilla y a la conducción sindical actual por el desenlace.

“Lo advertimos hace meses. Las políticas del gobierno de Javier Milei están destruyendo sistemáticamente el aparato productivo nacional. Apertura indiscriminada de importaciones, caída brutal del mercado interno, paralización de la industria automotriz y ausencia total de defensa de la producción local. El cierre de FATE es el resultado directo de ese modelo antiindustrial”, denunció.

Wasiejko recordó que la industria del neumático tiene más de 90 años de historia en el país, desde la instalación de la primera planta de Bridgestone en 1932, y sostuvo que entre 2003 y 2015 el sector invirtió más de 200 millones de dólares por planta, amplió líneas productivas e incrementó en un 40% su dotación de personal.

“Entre 2003 y 2015 el sector creció, exportó, invirtió y mejoró salarios. Hoy estamos viviendo una reedición agravada de las políticas neoliberales de los 90. Ya vimos cómo se fue Goodyear en 1999. Ahora el gobierno de Milei acelera ese mismo camino”, enfatizó.

También apuntó contra el titular de la empresa: “Javier Madanes no puede desligarse de esta decisión. En lugar de defender la producción nacional y exigir condiciones que permitan sostener la industria, opta por el cierre y el despido masivo. Es una determinación que prioriza balances financieros por sobre la responsabilidad social y productiva.”

El cierre de FATE

“FATE S.A.I.C.I. comunica que, a partir del día de la fecha, cesa la actividad en su planta industrial de Virreyes, partido de San Fernando, provincia de Buenos Aires”, informó el directorio en un comunicado oficial.

La decisión, según la compañía, respondió a “los cambios en las condiciones de mercado”. En el mismo texto, la firma defendió su perfil industrial y destacó su historial de inversiones y desarrollo tecnológico.

“Fuimos la primera empresa en abastecer neumáticos radiales a la plataforma automotriz local y el único productor nacional de neumáticos radiales para transporte, consolidando además una fuerte presencia exportadora en mercados como Europa, Estados Unidos y América Latina”, remarcaron.

El deterioro de la situación financiera de Fate comenzó en 2019, cuando la empresa aplicó una reducción de 450 puestos en su planta. En 2021 y 2022 se registraron ajustes similares en el marco de conflictos gremiales que afectaron la producción y la relación con mercados externos.

En julio de 2024, la compañía solicitó la apertura de un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) ante la administración de Javier Milei, argumentando una abrupta caída de ventas y la pérdida de exportaciones tras el conflicto sindical de 2022.

“La persistente falta de competitividad en los costos, sumada a la brusca caída de la demanda interna en un 30%, origina nuevamente fuertes pérdidas desde fines del año pasado”, señalaron entonces.

Durante el primer semestre de 2024, la empresa acumuló pérdidas superiores a 30 millones de dólares, lo que derivó en una reestructuración operativa. En ese período anunció cerca de 200 despidos para “ajustar su estructura a la nueva realidad”.

Desde la compañía atribuyeron el deterioro a múltiples factores: apertura de importaciones, caída del consumo, sobrecarga impositiva, restricciones cambiarias para pagar insumos importados, infraestructura deficiente, sobrecostos laborales, baja productividad, ausentismo y conflictividad gremial.

Fuente: Minuto Uno

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