Turquía en septiembre, como local: un cruce que mitiga las esquirlas de la catástrofe de Busan, Después del golpe ante los surcoreanos en la otra punta del mundo, y luego de dos años y medio sin jugar en casa, el equipo de Javier Frana recibirá a un plantel inferior en busca de mantener su lugar en la elite.
La catástrofe de Busan, la crujiente derrota del pasado fin de semana que quedará en los anales del equipo argentino de la Copa Davispor la inédita merma en el plantel que jugó en Corea del Sur –con cinco debutantes y ninguno de los siete mejores singlistas nacionales- y por la crudeza de haber perdido todo el año en la disputa por la ensaladera, habrá encontrado un halo de luz en la oscuridad de las esquirlas.
El sorteo del Grupo Mundial I, la instancia que tendrá que afrontar el conjunto del capitán Javier Frana para buscar la permanencia en la elite de cara a los Qualifiers 2027, determinó que Argentina volverá a ser local después de casi tres años y que lo hará frente a un rival tan inferior que, más allá de las sorpresas que suele esconder la Davis, acaso garantizaría una lógica y -un tanto- reparadora victoria.
Se trata de Turquía, un país sin armas que puedan representar una amenaza para la Argentina, incluso amén de la nómina que vaya a presentar el capitán rafaelino en su dilatado debut como local -dirigió cuatro instancias desde su estreno en Noruega, todas en el exterior-. Ubicado en el puesto 33 del ranking de naciones de la Federación Internacional de Tenis (ITF) -Argentina es el 10° del mundo-, su mayor exponente es el 375° del listado de singlistas de la ATP: Mert Alkaya. En el equipo que presentó en la última serie, en el triunfo 3-1 ante Eslovenia como visitante, lo acompañaron Yanki Erel (437°), Ergi Kirkin (553°), Kerem Yilmaz (1640°) y Kaan Isik Kosaner (no tiene ranking).
La eliminatoria, con el tradicional formato al mejor de cinco puntos con cuatro singles y el vertebral partido de dobles, será en sede a confirmar por la Asociación Argentina de Tenis (AAT) y se jugará en una de dos fechas posibles: 18 y 19 de septiembre o bien 19 y 20 del mismo mes. Argentina volverá a actuar en casa por la doble fortuna que se encontró en el sorteo: además del rival, de potencial sensiblemente menor, la localía también quedó en manos del azar porque el único antecedente entre ambas naciones databa de antes de 1970 -triunfo de visitante en Estambul por 5-0-.
Tras la ausencia de los mejores jugadores argentinos en Corea del Sur, y hasta de los integrantes del segundo pelotón, en ambas razones por la cercanía temporal con la relevante gira sudamericana de polvo de ladrillo -el Rosario Challenger y los ATP de Buenos Aires, Río de Janeiro y Santiago-, se estima que Frana podrá sacudirse el polvo tras la debacle de Busan y recuperar a las mejores piezas para conducir por primera vez como capitán ante el público argentino. El descontado triunfo ante Turquía avisará que el cachetazo ya pasó, aunque las astillas del año perdido todavía permanezcan clavadas. Reencuentro con los hinchas mediante, Frana y compañía tendrán un ojo en 2027.
Fuente: Pagina12



