Tras semanas de relativa calma, organizaciones sociales convocan a marchas y ollas populares. Denuncian hambre, recorte de programas y criminalización de la protesta.
Movimientos sociales y organizaciones territoriales anunciaron movilizaciones simultáneas en Capital y provincias para este lunes, en rechazo a la eliminación de programas alimentarios y de empleo comunitario. La protesta marca un nuevo capítulo de tensión entre el Gobierno y los sectores populares.
Referentes sociales aseguran que la demanda en comedores aumentó más de un 60% en el último año, mientras los recursos estatales se redujeron drásticamente. “No es ideología, es hambre”, repiten desde los barrios más golpeados.
Desde el Ejecutivo, en cambio, se insiste en que los movimientos sociales funcionaban como “intermediarios extorsivos” y que la ayuda debe canalizarse sin organizaciones. La ministra de Seguridad advirtió que no se permitirán cortes de calle.
El clima social se recalienta y crece el temor a episodios de represión, en un contexto donde la conflictividad social vuelve a ganar centralidad en la agenda pública.



