Una radiografía cruda de la calle en Buenos Aires muestra un salto del 57% en personas sin hogar. Organizaciones sociales denuncian que las políticas económicas y sociales del Gobierno no alcanzan, mientras algunos sectores se radicalizan en la criminalización de la pobreza.
En los últimos años, la cantidad de personas en situación de calle en la Ciudad de Buenos Aires ha registrado un aumento dramático, de acuerdo con reportes y censos alternativos de organizaciones sociales. Según cifras oficiales, hay más de 5.100 personas sin hogar, pero sondeos independientes estiman que el número real supera las 11.800 personas, un fenómeno que encendió una alerta social en todo el país.
El crecimiento no solo se refleja en hombres adultos, sino también en familias completas, mujeres con hijos y población LGBTIQ+, lo que para activistas demuestra una profunda transformación socioeconómica y una falla en las políticas públicas de inclusión. La falta de ingresos suficientes, informalidad laboral y crisis habitacional son los principales factores mencionados por quienes trabajan en terreno.
Organizaciones critican duramente al Gobierno nacional, afirmando que políticas como la reducción de subsidios, congelamiento de programas sociales y la ausencia de lineamientos claros para el acceso a la vivienda están empujando a más argentinos a la calle. “Hay generaciones que no conocen otra cosa que la vida en la calle”, dijeron referentes del área.
Voceros oficiales replican que las estadísticas nacionales sobre pobreza han mostrado mejoras en el último período, pero expertos y defensores de derechos humanos cuestionan la metodología y la percepción oficial, argumentando que la reducción de cifras no necesariamente se traduce en mejoras de las condiciones de vida.
La discusión sobre la situación de calle irrumpió también en la política legislativa: proyectos de urbanización, red de alojamientos y renta básica universal se debaten en comisiones parlamentarias, mientras que el Gobierno insiste en que las reformas económicas de largo plazo serán la clave para generar empleo y estabilidad.
Este lunes las protestas y movilizaciones en la ciudad apuntan a visibilizar la crisis humanitaria, poniendo nuevamente el foco en cómo las decisiones macroeconómicas impactan de lleno en la vida cotidiana de quienes menos tienen.



