El cabo aseguró estar cobrando $700.000, lo que lo obliga a hacer otros trabajos para sobrevivir. Además, también denunció una situación de abandono de la obra social. El efectivo fue rodeado por otros agentes y retirado del lugar.
Un agente de la Policía Federal Argentina, identificado como Miguel Ángel Montiel, se esposó a la reja de la Casa Rosada. El cabo aseguró estar cobrando $700.000, lo que lo obliga a hacer otros trabajos para sobrevivir. Además, también denunció una situación de abandono de la obra social y el Hospital Churruca, en Buenos Aires. El efectivo ya fue retirado del lugar.
“Yo sé que no tenemos permitido manifestarnos de esta manera, pero yo demuestro que soy camarada. Seguramente me van a sancionar y me voy a quedar sin mi vocación de servicio, pero quiero que haya un cambio para los que vienen atrás mío”, aseguró.
Finalmente, dijo haber votado por Javier Milei. A pesar del reclamo por los salarios, aseguró que lo eligiría nuevamente. “Lo volvería a votar, porque su gestión me gusta. Pero no se tiene que olvidar de nosotros, esto tiene que cambiar, nosotros somos Policía Federal”, sentenció.
A pocos minutos de producirse el hecho, el policía fue rodeado por varios efectivos policiales, entre ellos quienes intentan convencerlo de que deponga su actitud. “PFA corrupción Superintendencia de Transporte”, decía la pancarta que sostenía.
Montiel ya fue trasladado a la sede de la PFA para que realice la denuncia en Asuntos Internos, indicaron fuentes oficiales a la Agencia NA. Durante toda la protesta, el agente estaba uniformado y portaba su arma reglamentaria.
“Nos sacan la plata del bolsillo”, declaró ante la consulta del periodista Fabián Waldman. “Yo pertenezco a la Superintendencia de Transporte de Policía Federal y quiero que los miembros del Gobierno vean la corrupción que hay”, agregó el cabo.
El policía incluso nombró a las autoridades que según él están al tanto y son las cabezas del esquema de corrupción que denuncia. “Te piden que realices tareas que no tienen nada que ver nada con lo policial”.
Fuente: La Nueva Mañana



