En la previa de las sesiones extraordinarias, el titular de la Cámara baja convocó a los jefes de bloque para ordenar el trabajo legislativo y acelerar el debate del Régimen Penal Juvenil, una de las iniciativas más sensibles que impulsa el Gobierno y que ya genera resistencias en la oposición.
El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, organizó una reunión con los jefes de los distintos bloques para encauzar el inicio de las sesiones extraordinarias y habilitar el tratamiento del nuevo Régimen Penal Juvenil, cuyo objetivo será ordenar el cronograma parlamentario y destrabar el debate sobre la baja de la edad de imputabilidad a 13 años.
El encuentro, previsto para este miércoles desde las 14 horas, buscará definir la conformación de comisiones y la fecha de la primera sesión extraordinaria del año, en un escenario atravesado por la reforma laboral que impulsa Javier Milei y que tendrá su punto de partida en el Senado, mientras Diputados quedará como cámara de inicio para la discusión penal juvenil.
La iniciativa del Gobierno aparece como uno de los ejes más controversiales del temario de febrero y expone tensiones incluso con bloques aliados, que si bien no descartan dar el debate advierten sobre la falta de consensos en puntos específicos, como las condiciones de detención y las consecuencias a largo plazo que tendría un eventual mayor número de menores dentro del sistema penal.
Desde el recinto señalaron a otro medio que el debate se pondría en marcha una vez que se disponga “la conformación de las comisiones”. Asimismo, se advirtió que “No tiene que ser una ley para castigar, sino para evitar que los delitos sucedan”, aunque desde los bloques que más se resisten consideran que “bajar la edad sin invertir en infraestructura es populismo penal. Requiere centros de alta seguridad especializados y un modelo socioeducativo que hoy no existe”.
Fuente: Politica Argentina



