La CGT Córdoba volvió a ganar la calle con una caravana masiva en rechazo a la reforma laboral y a los cambios previsionales que impactan de lleno en los salarios de las y los trabajadores estatales. La movilización, lejos de ser un hecho aislado, forma parte de un plan de lucha sostenido, que ya tuvo múltiples expresiones y que ahora se encamina también hacia el terreno judicial.
En ese marco, la secretaria general de la CGT Córdoba, Ilda Bustos, lanzó durísimas definiciones en una entrevista realizada por Canal C, donde acusó al Gobierno de aplicar un ajuste encubierto sobre los trabajadores, incumplir compromisos políticos y cerrar toda instancia real de diálogo.
“Esta caravana es la continuidad del plan de lucha de los gremios estatales aportantes a la Caja”, explicó Bustos, dejando en claro que el conflicto está lejos de resolverse. Según detalló, los recientes incrementos en los aportes previsionales significan un recorte directo y significativo del salario, afectando especialmente a sectores que ya vienen golpeados por la pérdida del poder adquisitivo.
“Igualar para abajo”: la denuncia que expone el corazón de la reforma
La titular de la CGT no ahorró críticas al analizar el sentido político de la reforma. En diálogo con Canal C, fue contundente:
“Esta ley significa igualar para abajo. Se le saca a un lado y se le da a otro en una supuesta equidad previsional que no existe”.
Para Bustos, el discurso oficial que presenta la reforma como una medida de justicia o equilibrio esconde, en realidad, una transferencia del ajuste hacia los trabajadores, mientras se preservan otros intereses. “Estos aumentos en los aportes representan muchísimo como porcentaje del salario. Eso es lo que estamos rechazando”, remarcó.
Promesas rotas, diálogo cerrado y tensión con el poder político
Uno de los puntos más explosivos de la entrevista fue la denuncia sobre el incumplimiento de los compromisos asumidos por el Gobierno. Según relató Bustos, los sindicatos solicitaron reuniones con legisladores y funcionarios, y existió incluso la promesa de crear una comisión o ámbito de negociación.
Sin embargo, eso nunca ocurrió.
“Ese compromiso no se cumplió. Muy por el contrario, hubo una actitud violenta al no permitir que los sindicatos se reunieran con representantes de la Legislatura”, denunció, exponiendo el nivel de ruptura institucional que atraviesa el conflicto.
Las declaraciones dejan al descubierto un escenario de diálogo clausurado, donde las decisiones avanzan sin consenso y la respuesta sindical se organiza desde la calle y los tribunales.
La batalla judicial y lo que viene
Consultada sobre los próximos pasos, Ilda Bustos confirmó que el conflicto continuará por la vía judicial, con presentaciones en tribunales contra la normativa aprobada, y advirtió que no se descartan nuevas medidas de fuerza.

“La vía judicial va a continuar, y seguramente se van a definir otras acciones con una decisión colectiva”, afirmó.
La caravana en Córdoba se inscribe en un contexto nacional de creciente resistencia sindical y social frente a la reforma laboral y previsional, que distintos sectores consideran un retroceso en derechos históricos y una redefinición regresiva del sistema de seguridad social.
Mientras el Gobierno acelera reformas y ajustes, la CGT Córdoba vuelve a marcar una línea clara: no habrá paz social si el costo del ajuste lo siguen pagando los trabajadores.



