El presidente de Nucleoeléctrica sostuvo que la cancelación de sus deudas personales se realizó a partir de operaciones inmobiliarias declaradas y documentadas.
El presidente de Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NA-SA), Demián Reidel, salió a rechazar las acusaciones de presunta corrupción que surgieron luego de que trascendiera que canceló deudas personales por unos 825 millones de pesos en el lapso de 18 días. El funcionario aseguró que el origen de los fondos fue “transparente” y que todas las operaciones “constan en la declaración jurada”.
Las sospechas se conocieron a partir de una investigación del portal El Disenso, que dio cuenta de la cancelación de pasivos que, hasta mediados de enero, ubicaban a Reidel en una situación de “alto riesgo de insolvencia” ante el sistema financiero.
A través de sus redes sociales, el titular de NA-SA explicó que en 2018 “compró con fondos propios una participación en un desarrollo inmobiliario” en la Argentina y que, sobre ese activo, tomó “financiamiento puente” para contar con liquidez. En ese marco, decidió dar detalles públicos sobre la operatoria. Según precisó, el 15 de diciembre del año pasado “vendió esa parte por 770.000 dólares” y sostuvo que tanto la adquisición como la posterior venta se realizaron con recursos propios. “Cobré y cancelé la deuda”, agregó. Para cerrar, remarcó que se trató de una operación “transparente, totalmente documentada” y realizada bajo “firmas certificadas ante escribano público”.
La cancelación de estas obligaciones bancarias con el Banco Macro se dio en paralelo a un período de fuertes cuestionamientos por presuntos sobreprecios en contrataciones de Nucleoeléctrica. Bajo la actual gestión, la empresa adjudicó contratos por un monto aproximado de 20.417 millones de pesos.
En ese contexto, fuentes vinculadas a la operatoria de la compañía señalaron posibles irregularidades en los pagos y mencionaron versiones sobre exigencias de comisiones previas del 5% a proveedores, un mecanismo que, aplicado al volumen total de compras, representaría cifras cercanas a los mil millones de pesos.
Fuente: Filo.news



