Entrar en una “granja de bots” o “fábrica de trolls” no es una película de hackers con pantallas verdes y códigos cayendo.
Es mucho más simple —y más triste—: se parece a un call center o a una oficina gris de marketing digital.
Acá te contamos cómo funcionan y cuál es su manual para dividirnos.
1️⃣ ¿Cómo es una granja de trolls por dentro?
Nada de genios del mal. Son empleados con objetivos diarios de engagement.
🔹 El hardware
Racks de celulares conectados a una sola computadora.
Cada teléfono con una SIM distinta para que las redes no detecten que todo sale del mismo lugar.
🔹 El software
Paneles que permiten manejar 50 o 100 cuentas a la vez.
Un clic = el mismo mensaje publicado en decenas de perfiles.
🔹 La identidad falsa
Carpetas llenas de fotos robadas o generadas por IA, nombres comunes y biografías “creíbles”.
Todo diseñado para parecer gente real.
2️⃣ La táctica: no quieren convencerte, quieren hacerte pelear
👉 No buscan la verdad. Buscan la reacción.
Amplifican lo que ya te molesta.
🔸 La falsa mayoría (Astroturfing)
Ves un comentario con cientos de likes y respuestas y pensás:
“Si tanta gente piensa así, debe ser verdad”.
No es gente. Son bots creando una ilusión.
🔸 El cebo de la ira
La indignación se comparte más rápido que la alegría.
Entonces:
- Detectan un tema sensible (política, feminismo, religión, fútbol).
- Publican opiniones extremas, insultos o datos falsos.
- Atacan a los dos lados.
Sí, la misma oficina maneja bots “A” y bots “B”.
El objetivo: que personas reales se desgasten odiándose entre sí.
🔸 Desvío de atención (Whataboutism)
Cuando una noticia no les conviene:
“¿Y por qué no hablás de lo que hizo el otro hace 10 años?”
Así se rompe el debate y nunca se llega a conclusiones.
🧠 Conclusión
Nosotros no somos ESTO.
Nosotros somos ALGUIEN.
👉 Bloqueá. No respondas. No te desgastes.
Eso es exactamente lo que buscan: dividirnos para reinar.
Usá tu energía para luchar por lo que creés justo.
Afuera están los abrazos, las charlas reales, la comunidad, lo que importa de verdad ✨



