El partido gobernante de Brasil, el Partido de los Trabajadores (PT), publicó un comunicado oficial que deja confirmado el binomio presidencial para las elecciones generales de octubre de 2026: Luiz Inácio Lula da Silva junto a Geraldo Alckmin, consolidando una fórmula que combina liderazgo histórico y pragmatismo político en medio de una enorme polarización nacional.
La confirmación de la fórmula Lula–Alckmin no es solo un anuncio de candidaturas: marca el inicio de la estrategia electoral completa del PT para este año decisivo, en el que no solo habrá presidencia, sino también elecciones de gobernadores, senadores y diputados, claves para garantizar gobernabilidad y consolidar un proyecto político de largo plazo.
🇧🇷 Una disputa conceptual: “democracia vs autoritarismo”
En su extenso comunicado, el PT planteó las elecciones de 2026 como una batalla estructural entre dos modelos opuestos: por un lado, el proyecto que impulsa Lula —defensor de justicia social, distribución del ingreso y soberanía nacional— y, por otro, una propuesta asociada con la extrema derecha y sectores promercado que, según el PT, buscan subordinar el Estado a intereses financieros y erosionar instituciones democráticas.
El texto oficial alude a logros de la gestión Lula en materia económica —como la reducción de la pobreza, crecimiento con inflación controlada y disminución de la desigualdad— mientras denuncia presiones de sectores conservadores y de extrema derecha para debilitar ese rumbo.
🤝 La fórmula que busca ampliarse
La elección del exgobernador paulista Geraldo Alckmin como compañero de fórmula no es casual: representa un gesto político de unidad y pragmatismo, atractivo para sectores de centro y mercados que suelen mirar con desconfianza a un PT tradicional.
Alckmin, figura que en años recientes ha reforzado su sintonía con Lula y con el enfoque estratégico del PT para 2026, aparece como un puente con sectores moderados y empresarios, algo que el partido considera clave para neutralizar a rivales de derecha y a la denominada “tercera vía”.
📌 Construir mayoría política más allá de la presidencia
En el PT insisten en que la batalla electoral no termina en la presidencial: la fortaleza del proyecto de Lula dependerá también de resultados en gobernaciones y en el Congreso Nacional, donde se juegan decisiones clave sobre leyes, presupuesto y políticas públicas para los próximos años.
El comunicado subraya la importancia de sumar diputados, senadores y gobernadores aliados al proyecto “democrático, popular y soberano”, para asegurar gobernabilidad y defensa de derechos frente a lo que denominan presiones de sectores conservadores y globales.



