El presidente Javier Milei y Paolo Rocca, poderoso CEO del grupo industrial Techint, se convirtieron en protagonistas de un fuerte cruce público en medio de un debate clave sobre apertura comercial, competitividad local y compras estatales de insumos estratégicos.
La disputa se desencadenó en torno a una licitación para la provisión de tubos de acero destinados a un gasoducto de casi 500 km que unirá los yacimientos de Vaca Muerta (Neuquén) con la costa atlántica en Río Negro, en el marco de un proyecto para exportar gas natural licuado (GNL).
🔥 El origen del conflicto
El consorcio Southern Energy (SESA) —integrado por Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG— adjudicó el contrato a la empresa Welspun Living Ltd., de India, por un monto cercano a 203 millones de dólares, superando la oferta de Tenaris, la filial tubular de Techint.
Mientras Milei y su Gobierno defendieron la apertura a importaciones y la libre competencia, afirmando que una oferta más barata favorece la rentabilidad del proyecto y la economía nacional, desde Techint se objetó la decisión y se evaluó la presentación de una denuncia por dumping contra la empresa india por vender supuestamente por debajo de condiciones equitativas.
🗣️ Duras declaraciones cruzadas
Lejos de quedar en el terreno técnico, el conflicto escaló a un plano político. En redes, Milei atacó públicamente a Rocca con expresiones como “Don Chatarrín de los tubitos caros”, retomando un mote satírico dirigido al empresario, y criticó a quienes defienden posiciones proteccionistas frente a la apertura comercial.
El ministro de Desregulación del Estado, Federico Sturzenegger, apoyó la posición oficial al sostener que adjudicar a una oferta más cara implicaría menor rentabilidad y menos incentivos al desarrollo del proyecto.
Desde el entorno de Techint, sin embargo, cuestionaron que la oferta local fuera efectivamente un 40 % más alta y sostuvieron que su propuesta era competitiva en condiciones de mercado, agregando que la adjudicación favoreció a una compañía extranjera con insumos importados.
📊 ¿Qué está en juego?
Este cruce pone en evidencia tensiones más amplias en la economía argentina:
- El modelo de apertura comercial impulsado por Milei, con bajos aranceles y libre ingreso de importaciones, frente a
- La defensa de industrias locales que reclaman medidas para proteger empleos, producción nacional y capacidades industriales estratégicas.
La situación ha generado debate incluso dentro de la Unión Industrial Argentina (UIA), que estaría deliberando si responder institucionalmente ante los ataques del Presidente a Rocca y las críticas hacia los sectores industriales tradicionales.
🌐 Repercusiones y contexto
El prestigioso diario Financial Times también destacó este conflicto como un síntoma de la frustración del Gobierno con parte de la élite empresarial, a la que percibe como vinculada a décadas de proteccionismo y que ahora se ve afectada por el giro hacia un mercado más desregulado.
El choque entre Milei y Rocca, dos figuras representativas de modelos económicos distintos —el ultraliberalismo estatal frente a una industria grande tradicional—, abre una nueva grieta en la relación entre el Gobierno y el gran empresariado argentino, con impacto potencial en inversiones, empleo industrial y la percepción sobre el rumbo de la economía.



