“Ajuste por la puerta de atrás: Ganancias ya alcanza a millones de trabajadores”

impuesto a la ganancia
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Los sindicatos lanzaron una alerta máxima ante un nuevo dato que complica el panorama salarial: la cantidad de trabajadores que pagan el Impuesto a las Ganancias sobre sus salarios se ha multiplicado por cinco desde 2024, según denunciaron representantes gremiales. El dato se produjo tras los últimos ajustes que actualizan las escalas del tributo por debajo de la inflación oficial, lo que, sostienen, terminó expandiendo su alcance a sectores de ingresos medios.

Con la actualización de diciembre, el Gobierno ajustó el mínimo no imponible y otras escalas del impuesto en torno al 14,3 %. Para los sindicatos, esta actualización —que se hace semestralmente— fue insuficiente frente a la aceleración de los precios, lo que dejó a más trabajadores dentro de la base de contribuyentes.

El resultado oficial indica que más de dos millones de empleados pasarán a tributar por Ganancias en 2026, cuando en junio de 2025 eran 1,2 millones, y apenas 400 mil en junio de 2024. Estos números muestran un crecimiento sostenido desde la llegada del actual gobierno.

Las nuevas cifras establecen umbrales específicos según situación familiar: por ejemplo, trabajadores solteros sin hijos comienzan a pagar el impuesto a partir de ingresos netos de bolsillo de alrededor de $2,49 millones, mientras que casados con dos hijos lo hacen desde cerca de $3,3 millones.

Desde la Mesa Sindical, que agrupa a decenas de gremios de distintas actividades, cuestionaron que este ajuste “está muy lejos de la prédica libertaria contra la presión tributaria que el Gobierno promovió durante su campaña”. Para los dirigentes, utilizar valores desactualizados frente al ritmo real de inflación termina arrasando con la capacidad de compra de los trabajadores y empujando a sectores de ingresos medios a tributar un impuesto cuya lógica original era gravar a los sectores de mayores ingresos.

“El salario no es ganancia”, sostienen desde el sindicalismo, recordando un principio históricamente defendido en marchas y negociaciones: para ellos el tributo debería aplicarse en base a criterios que no erosionen el poder adquisitivo. Sin embargo, recordaron que la normativa vigente revirtió metodologías previas que aplicaban ajustes más amplios al mínimo no imponible.

Otro factor en discusión es el impacto de la inflación real sobre los ingresos: mientras los ajustes oficiales se realizan con la inflación medida por el INDEC, los sindicatos advierten que los trabajadores perciben un aumento de precios y servicios que hace que sus salarios “se achiquen” en términos reales, lo que profundiza la afectación de Ganancias sobre sus bolsillos.

El debate sobre el alcance del impuesto y la necesidad de revisiones más amplias continúa en el centro de la agenda económica y sindical, con crecientes llamados a debatir nuevos criterios de actualización que alineen las escalas con el ritmo de la inflación y la evolución de los salarios.

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