“No hay que esperar a que Milei la choque”: Martín Guzmán advirtió sobre deuda, salarios y falta de horizonte productivo

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El exministro de Economía analizó el rumbo del gobierno de Javier Milei, cuestionó el modelo de ajuste sostenido con endeudamiento externo y alertó sobre la ausencia de una estrategia de desarrollo que mejore las condiciones de vida de las mayorías.

El exministro de Economía Martín Guzmán visitó los estudios de El Destape y dejó definiciones contundentes sobre la situación económica y política del país. En una extensa entrevista con Mariano Martín, sostuvo que el principal error de la oposición es “esperar a que Milei la choque”, porque eso implica aceptar un camino de sufrimiento social, y remarcó que hoy no se vislumbra un horizonte de desarrollo ni de recuperación del salario real.

Guzmán reconoció que la baja de la inflación es el principal activo del gobierno, pero advirtió que se trata de un logro sostenido a costa de endeudamiento externo, caída del consumo, precarización laboral y debilitamiento de sectores clave del empleo formal. “La inflación bajó porque apareció deuda externa cuando las apuestas del gobierno salieron mal”, afirmó, recordando los desembolsos del FMI y la intervención del Tesoro de los Estados Unidos.

Deuda externa en alza y un modelo dependiente

Uno de los ejes centrales de la entrevista fue la confusión deliberada en torno a la deuda. Guzmán explicó la diferencia entre deuda pública y deuda externa, y fue tajante:

“De lo que no hay ninguna duda es que la deuda externa del país está creciendo”.

Según detalló, el actual gobierno financia el déficit de la cuenta corriente con nueva deuda, lo que vuelve a colocar a la Argentina en una situación de dependencia extrema del apoyo externo, particularmente de Estados Unidos. “Si mañana ese apoyo se corta, el escenario sería completamente otro”, advirtió.

Inflación baja, pero sin mejora en la vida cotidiana

El economista sostuvo que atacar la inflación era necesario, pero cuestionó el camino elegido. Señaló que la estrategia oficial golpea a los sectores que generan empleo registrado y valor agregado, mientras se consolidan actividades primarias y trabajos precarios.

“No hay recuperación del salario real. Con inflación al 2,8% y paritarias del 1%, no hay forma de que los ingresos mejoren”, afirmó, y agregó que el gobierno mantiene una política sistemática de ponerle un techo a los salarios, incluso contradiciendo su promesa de campaña de que el ajuste lo iba a pagar “la casta”.

Reforma laboral sin respuestas para trabajadores ni pymes

Consultado por la reforma laboral impulsada por el Ejecutivo, Guzmán fue crítico: consideró que no resuelve los problemas reales del mercado de trabajo y que está pensada para empresas grandes, sin contemplar a los pequeños empleadores ni a los trabajadores más vulnerables.

“Una reforma laboral debería evitar abusos de los dos lados y facilitar el empleo en blanco. Esta no apunta a eso”, sostuvo.

Desarrollo ausente y oportunidades desperdiciadas

El exministro también cuestionó la falta de una política industrial activa, incluso en sectores donde Argentina tiene ventajas estratégicas, como la energía. Puso como ejemplo la ausencia de un plan de industrialización del gas y la venta de activos estratégicos como Profertil, que calificó como decisiones “ideológicas” que debilitan las posibilidades de desarrollo.

“Se puede crecer en el agregado, pero lo que importa es cómo vive la gente”, resumió.

Oposición, representación y futuro político

En el plano político, Guzmán señaló que en la sociedad argentina siguen vigentes valores como la solidaridad y la justicia social, pero que hoy no tienen una representación clara. “Hay peronismo en la sociedad, pero no está bien representado políticamente”, afirmó.

Sobre Axel Kicillof, destacó su honestidad y compromiso, pero subrayó que el desafío es construir una alternativa clara, diferenciada tanto del gobierno actual como de la experiencia anterior.

Finalmente, dejó una definición que resume su mirada sobre el momento político:

“Nunca hay que esperar a que al otro le vaya mal. Eso no es un proyecto de país. La discusión es qué modelo de Argentina queremos construir”.

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