El recorte de transferencias nacionales empuja a las provincias a ajustar salarios, frenar obras y enfrentar un creciente malestar social.
Las finanzas provinciales atraviesan uno de sus momentos más delicados en años. Informes del Ministerio de Economía y estudios de universidades nacionales muestran una caída real de los recursos disponibles, producto de la baja actividad económica y del recorte de fondos nacionales.
En varias provincias ya se anuncian medidas de ajuste: congelamiento de vacantes, postergación de paritarias y reducción de programas sociales. Sindicatos estatales advierten que los salarios pierden poder adquisitivo mes a mes.
Las regionales de la CGT y gremios provinciales alertan por el riesgo de una escalada de conflictos si no hay respuestas. Las protestas comienzan a multiplicarse en sectores como salud, educación y administración pública.
Gobernadores reclaman “federalismo real”, pero reconocen en privado que el margen de maniobra es cada vez menor. La dependencia de los recursos nacionales vuelve a quedar expuesta.



