Turquía busca adherirse a una alianza defensiva integrada por Arabia Saudita y Pakistán, un movimiento que, de concretarse, podría alterar el equilibrio de poder en varias regiones, informó este viernes Bloomberg, citando a las personas familiarizadas con el asunto.
El pacto, rubricado en septiembre de 2025 por Islamabad y Riad, estipula que “cualquier agresión” contra uno de los firmantes se considerará un ataque contra todos, de forma similar a lo dispuesto en el Artículo 5 de la OTAN.
Según las personas consultadas, las conversaciones sobre la incorporación de Turquía están en una fase avanzada y es probable que culminen en un acuerdo. Añaden que los intereses de Ankara se solapan cada vez más con los de Arabia Saudita y Pakistán en el sur de Asia, Oriente Medio y África.
En busca de nuevas alianzas
Además, el Gobierno de Recep Tayyip Erdogan considera el acuerdo una forma de reforzar la seguridad y la disuasión, en un contexto de dudas sobre la confiabilidad de EE.UU. y el compromiso del presidente Donald Trump con la OTAN, organización de la que Turquía es miembro y en la que aporta el segundo mayor ejército.
De concretarse, la alianza podría reconfigurar el equilibrio regional. Nihat Ali Özcan, estratega del centro de estudios TEPAV, con sede en Ankara, señaló a la agencia que Arabia Saudita aportaría un considerable respaldo financiero; Pakistán, su capacidad nuclear y misiles balísticos; y Turquía, su experiencia militar y una industria de defensa avanzada.
Fuente: RT



