A tres años de su creación, el Ente Metropolitano de Córdoba se consolida como una de las experiencias de integración regional más importantes de la Argentina. Con 27 municipios que hoy conforman la región metropolitana y casi dos millones de habitantes, este espacio institucional se transformó en una herramienta clave para resolver problemas históricos, planificar el crecimiento y mejorar la calidad de vida de los vecinos y vecinas del Gran Córdoba.
“Es una institución nueva que ha crecido mucho y que se ha consolidado de manera muy rápida para la provincia”, destacan desde su conducción, al remarcar que el Ente es hoy “el corazón de una de las provincias más productivas del país”.
Un origen basado en la decisión política y la visión estratégica
El Ente Metropolitano nació hace tres años por impulso de quien entonces era intendenta de Juárez Celman, Miren Brunotto —hoy vicegobernadora de Córdoba—, junto al entonces intendente de la ciudad de Córdoba, Martín Llaryora. La decisión fue clara: unir a los municipios limítrofes a la capital para trabajar de manera conjunta en la formulación de programas y proyectos que resolvieran problemáticas comunes.
En sus inicios, el Ente estaba conformado por 10 municipios: Córdoba capital como cabecera y 9 localidades del área metropolitana. Con el paso del tiempo y la continuidad de la política de integración durante la gestión del actual intendente Daniel Passerini, el crecimiento fue sostenido. Hoy son 27 los municipios que integran el organismo, consolidando una verdadera región metropolitana.
De 10 a 27 municipios: una región en expansión
La expansión del Ente no fue casual ni improvisada. En el primer año de gestión se sumaron seis municipios, y luego once más, siempre con un criterio de análisis territorial, proximidad geográfica y beneficio real para las comunidades.
“Hay municipios que quieren ingresar, pero no es una cuestión de número sino de resultado”, explican. La definición internacional de área metropolitana establece un radio de hasta 50 kilómetros desde el municipio de referencia, lo que abarca localidades como Jesús María, Carlos Paz, Alta Gracia y Río Segundo. Sin embargo, cada incorporación se evalúa de manera responsable, priorizando la integración real y el impacto concreto.
Integración para resolver problemas históricos
Uno de los objetivos centrales del Ente Metropolitano es abordar aquellas problemáticas que históricamente quedan “en el medio” entre un municipio y otro: obras, servicios, infraestructura, ambiente, salud, gestión territorial y planificación urbana.
Son conflictos que no reconocen límites administrativos y que requieren soluciones conjuntas. “Las áreas limítrofes entre municipios suelen ser las más postergadas. Justamente ahí es donde tiene sentido trabajar de manera asociativa y colaborativa”, remarcan.
Hoy, más de 400.000 personas ingresan diariamente a la ciudad de Córdoba desde localidades del área metropolitana por trabajo, estudio o atención de la salud. Esa dinámica genera una integración real que exige políticas públicas coordinadas, planificación compartida y respuestas rápidas.
Un modelo único en el país
El Ente Metropolitano de Córdoba se destaca por su conformación autónoma. A diferencia de otras áreas metropolitanas como Medellín, Curitiba o Barcelona, Córdoba no cuenta con una ley específica de áreas metropolitanas ni recibe financiamiento directo de los estados provinciales o nacionales.
El Ente fue constituido por la voluntad política de los intendentes, a través de ordenanzas municipales, y se financia con el aporte del 2% de la coparticipación provincial que recibe cada municipio integrante. Ese fondo conforma un presupuesto autónomo que define y ejecuta obras y servicios.
“Se financia, se administra y se gestiona de manera propia a través de los municipios”, explican, destacando que este esquema de autonomía económica es una de las claves de su crecimiento y eficiencia.
Obras, servicios y gestión ambiental: respuestas concretas
En estos tres años, el Ente Metropolitano no solo creció en lo institucional, sino fundamentalmente en la generación de respuestas concretas. Entre los principales ejes de trabajo se destacan:
- Obras de pavimento, cordón cuneta, desagües y agua potable
- Compra de ambulancias y fortalecimiento sanitario
- Adquisición de camiones recolectores y compactadores
- Gestión de residuos e higiene urbana
- Transición energética e instalación de luminarias LED
- Capacitación y formación para el empleo
- Apoyo educativo, cultural, artístico y turístico
Uno de los proyectos más importantes en marcha es la construcción del nuevo Centro de Transferencia de Residuos en La Calera, que dará servicio a La Calera, Saldán y otros municipios de Sierras Chicas. También se avanza en la instalación de un parque solar metropolitano que permitirá reducir hasta un 30% el gasto en energía de los municipios, financiado a través de un crédito internacional de la CAF.
Gestión ambiental y transición energética
La gestión ambiental se consolidó como uno de los pilares del Ente. Desde la planificación de centros de transferencia de residuos hasta proyectos de energías renovables, el objetivo es avanzar hacia un modelo más sustentable.
“La transición energética no es solo una consigna, es una necesidad”, sostienen. La instalación de granjas solares y tecnología LED permitirá no solo reducir costos, sino también mejorar el impacto ambiental y modernizar el alumbrado público de las localidades.
Unidad en la diversidad: distintos colores políticos, un mismo objetivo
Uno de los aspectos más valorados del Ente Metropolitano es su composición plural. Participan intendentes de distintos signos políticos, municipios de diferentes tamaños y realidades sociales diversas. Sin embargo, están unidos por una visión compartida: hacer crecer a sus localidades y mejorar la calidad de vida de sus habitantes.
“No hay competencia ni especulación electoral. Acá hay madurez política y objetivos comunes”, explican. Esa diversidad fortalece las decisiones, enriquece el debate y permite construir políticas públicas más sólidas.
Articulación público–privada y académica
El trabajo del Ente no se limita al ámbito municipal. Su base de acción se apoya en tres pilares fundamentales: lo público, lo privado y lo académico. Se articulan políticas con universidades, empresas, organizaciones sociales y otros niveles del Estado, tanto a nivel provincial como nacional e internacional.
“La articulación no tiene límites. Trabajamos con todos los sectores necesarios para planificar soluciones conjuntas”, afirman.
Obra pública como motor del desarrollo
La obra pública es uno de los consensos más fuertes dentro del Ente. Se la entiende como una herramienta clave para generar crecimiento, atraer inversiones, impulsar industrias y crear empleo.
“Es una política provincial, municipal y metropolitana. La obra pública no debe parar”, remarcan, destacando que Córdoba se posiciona entre las provincias más importantes del país justamente por su dinamismo económico y capacidad de desarrollo.
Alta aceptación social y legitimidad
La recepción por parte de los vecinos y vecinas ha sido ampliamente positiva. Si bien al principio la idea de municipios trabajando juntos resultó novedosa, hoy la comunidad valora los resultados concretos.
“Ven que las obras se hacen, que los compromisos se cumplen y que hay propuestas reales”, señalan. Pavimento, desagües, agua, ambulancias, camiones recolectores y obras ambientales son ejemplos visibles que fortalecen la credibilidad del Ente.
Eficiencia y transparencia en la gestión
Otro dato destacado es la eficiencia presupuestaria: el 90% del presupuesto del Ente se destina directamente a obras, servicios y atención a los municipios, y solo un 10% al funcionamiento administrativo. “Lo llevamos a la máxima expresión de la eficiencia”, aseguran.
El futuro: consolidar, expandir y profundizar
De cara al futuro, los objetivos son claros: consolidar las bases del trabajo conjunto, profundizar la gestión ambiental, fortalecer la educación, impulsar la cultura y el turismo, y seguir desarrollando obras y servicios que impacten directamente en la vida cotidiana de la gente.
“Queremos seguir trabajando juntos, aportando ideas, articulando con todos los sectores y encontrando soluciones reales para nuestros vecinos y vecinas”, sintetizan.
A tres años de su creación, el Ente Metropolitano de Córdoba dejó de ser una novedad institucional para convertirse en un actor central del desarrollo regional. Integración, cooperación y gestión compartida son hoy las claves de un modelo que ya es referencia y que posiciona a la región metropolitana como el corazón de la zona más productiva del país.



