Un documento oficial presentado por el Gobierno de Estados Unidos ante un tribunal federal afirma que no existe una estructura criminal denominada “Cártel de los Soles”, desmintiendo la idea instalada en el discurso mediático y cuestionando una figura clave en la narrativa sobre el narcotráfico venezolano.
}Una presentación formal de funcionarios estadounidenses ante un tribunal federal en el marco de una causa judicial reveló que, según la propia administración de Estados Unidos, no existe evidencia de la conformación formal de una organización criminal denominada “Cártel de los Soles” como unidad estructurada y operativa.
La expresión “Cártel de los Soles” había sido utilizada en múltiples ocasiones por distintos actores políticos, analistas de seguridad y organismos de prensa para describir a una supuesta red de narcotráfico vinculada a altos mandos de las Fuerzas Armadas de Venezuela. Sin embargo, el documento oficial reconoce que no hay una entidad con ese nombre o configuración identificable legal o procesalmente.
En el texto judicial, los representantes del Gobierno norteamericano explicaron que aunque existen investigaciones sobre actividades delictivas y vínculos de funcionarios venezolanos con el tráfico de drogas, ninguna prueba concreta respalda la existencia de una estructura monolítica o cartelizada bajo el título de “Cártel de los Soles” con una jerarquía y operativa definidas como la de otros carteles tradicionales.
Este reconocimiento judicial contradice directamente el uso frecuente de esa denominación en discursos oficiales y mediáticos, que la emplearon como un sello para agrupar una serie de imputaciones y supuestos vínculos entre el régimen venezolano y el narcotráfico internacional.
La declaración también pone en evidencia la complejidad y fragmentación de las redes delictivas en Venezuela, donde actores vinculados a actividades ilícitas pueden operar sin constituirse en un cartel formal y centralizado, lo que complica las atribuciones judiciales y los procesos de imputación en materia de crimen organizado.
El impacto de este reconocimiento puede tener repercusiones tanto en la política internacional como en las estrategias de persecución del narcotráfico, porque desdibuja una narrativa instalada durante años que había servido de argumento en sanciones, discursos diplomáticos y campañas mediáticas contra el gobierno venezolano.
Con esta presentación, Estados Unidos puso en blanco sobre negro lo que expertos alertaban desde hace tiempo: la existencia de estructuras ilícitas no siempre coincide con la formulación simplificada de un cartel unificado, y la investigación judicial seguirá su curso con base en hechos y pruebas, no en denominaciones preestablecidas.



