En medio de un diciembre donde la inflación sigue devorando ingresos y el poder adquisitivo se desploma, el personal de las Fuerzas Armadas Argentinas percibirá sus haberes correspondientes al mes sin cambios en el básico, pero con el Sueldo Anual Complementario (aguinaldo) como componente clave del pago de fin de año. La escala salarial fue actualizada en noviembre por una resolución conjunta del Ministerio de Defensa y del Ministerio de Economía y se mantiene vigente en diciembre.
Según esa escala, los rangos más altos de las Fuerzas Armadas cobrarán cifras que superan los $2,8 millones:
- Teniente General / Almirante / Brigadier General: $2.809.917
- General de División / Vicealmirante / Brigadier Mayor: $2.505.827
- General de Brigada / Contralmirante / Brigadier: $2.283.057
- Coronel / Capitán de Navío / Comodoro: $1.999.757
- Teniente Coronel / Capitán de Fragata / Vicecomodoro: $1.738.692
- Mayor / Capitán de Corbeta: $1.369.800
- Capitán / Teniente de Navío: $1.134.465
- Teniente Primero / Teniente de Fragata / Primer Teniente: $1.009.040
- Teniente / Teniente de Corbeta: $909.683
- Subteniente / Guardiamarina / Alférez: $823.875
En la escala de suboficiales y tropa también se ven cifras que, sobre el papel, parecen elevadas, pero que pierden valor frente a la aceleración de precios cotidiana:
- Suboficial Mayor: $1.404.956
- Suboficial Principal: $1.245.527
- Sargento Ayudante / Suboficial Primero / Suboficial Ayudante: $1.104.177
- Sargento Primero / Suboficial Segundo / Suboficial Auxiliar: $971.246
- Sargento / Cabo Principal: $871.959
- Cabo Primero: $782.532
- Cabo / Cabo Segundo: $724.278
- Voluntario de 1ra / Marinero de 1ra: $659.720
- Voluntario de 2da / Marinero de 2da: $610.510
💰 ¿Qué significa este salario para la realidad argentina?
Aunque las cifras parecen abultadas en comparación con otros sectores del empleo formal, estas escalas no siempre reflejan poder de compra real frente a la inflación sostenida de alimentos, servicios y servicios básicos. En diciembre, además, se liquida la segunda cuota del aguinaldo (SAC), que puede representar un alivio momentáneo para muchos efectivos.
En paralelo, existen gremios y estudios sociales que advierten sobre la tensión entre salarios de las fuerzas y la inflación acumulada, y subrayan que muchos uniformados sienten presión por la pérdida de poder adquisitivo a pesar de las cifras nominales altas. Esto se agrava cuando familiares y sectores civiles comparan esos montos con los sueldos del resto de los trabajadores formales o con la caída general del salario real en los últimos meses.
🚨 Buenos números en papel, dilemas en la vida real
Las sumas que perciben oficiales y suboficiales pueden parecer elevadas frente a otros sectores, pero en el contexto de una economía con alta inflación y costos de vida crecientes, no siempre alcanzan para cubrir canastas básicas familiares, alquileres o educación privada. El SAC —que se paga en diciembre a la mayoría de los empleados públicos y privados— suele transformarse en un recurso imprescindible para poder llegar al final del mes con algo de oxígeno.
Fuente: El Destape



