Estasemana,elpanoramapolíticoyeconómicoargentinohasidodominadopor unaseriedeeventosque,lejosdetraercalma,hanprofundizadolaincertidumbre y la preocupación en la sociedad
El foco principal ha estado puesto en la evidente y profunda ruptura entre el presidente Javier Milei y su vice Victoria Villarruel. “Crisis política” fue la definición de Guillermo Francos en un medio de comunicación hablando sobre el tema.
Loquesepercibeesungobiernocadavezmásaislado,sinempatíainclusocon aquellosquefueronclaveparasullegadaalpoder.Eloficialismopareceavanzar sin brújula, dejando en el camino alianzas y consensos necesarios para la gobernabilidad.
Claraseñaldeello,nopuederecomponereldiálogoconlosgobernadores,dela reunión en la rural con el agro, se supo a través de la Federación Agraria, que sobre retenciones les dijo al campo que deben esperar,el “superávit fiscal” no se negocia, ycuandose le plantearon temasrelevantes como segmentaciones, alquileresrurales, logística, caminosyrutas,subadecostos,etc.,lesrespondió que él arregla la Macro, que esos problemas de la Micro no son de él, y que tienen que arreglárselas, algo similar a la respuesta en su momento a los bahienses azotados por las cuestiones climatológicas.
Mientras tanto, el deterioro de la calidad de vida es palpable en cada rincón del país. Ejemplo: Río Tercero, donde Petroquímica despidió nuevamente a unos 130 empleados registrados, sumando unos 250 en total en lo que va del año. Esto sin contar la pérdida de puestos en el anillo secundario por la disminución detercerizacionesasociadasaestafábrica.ElconflictodelaLácteaVerónicaen Provincia de Santa Fe, con sus plantas en Lehmann, Suardi y Totoras, su personal todavía no cobró parte de los salarios de mayo, junio ni aguinaldo. La empresa, en procedimiento preventivo de crisis, plantea despidos masivos (30
% de su personal) con indemnizaciones del 50 %, salida del convenio colectivo detrabajoconfuertereduccióndesalariosparalosquequedenycambioenlas condiciones laborales.
En el frente económico, los números de la semana no traen tranquilidad. La estrategiadeLuis“ElToto”Caputo,marcadaporelaumentodedeudaylasaltas tasas de interés para contener el dólar, mostró fisuras. El famoso “compra campeón” se desmintió con un salto importante de la divisa norteamericana en el blue, el CCL, el MEP y el oficial. Esto ocurrió incluso tras el anuncio del BID de un nuevo préstamo por otros 10.000 millones de dólares y la suba de los encajes bancarios por parte del BCRA.
Además,elINDECanuncióayerlabalanzacomercialargentinadelmesdejunio de 2025 y los saldos acumulados del primer semestre de 2025. Si bien, éste es positivoenUSD2.788millones,estosignificaunacaídadel74.04%conrespecto alprimersemestrede2024,dadoqueeneseperíodoelsaldoacumuladofuede USD 10.742 millones. Un panorama que se suma al déficit informado por el balance cambiario del Central la semana pasada.
Como único estandarte electoral y de tratar de llevar optimismo es su contabilidad creativa mostrando un superávit fiscal que no existe, una baja de inflación lograda con altísima recesión y algunos números que muestran crecimientoporquesecompararconunabasebajísimaquefueladel2024cuyos niveles de actividad económica todavía no llegan ni por asomo a los valores de fines del 2023, cuando ya atravesábamos una crisis importante.”
No podemos, ni debemos dejar de preocuparnos. Con altas tasas de interés, deudaenmonedaduraenconstantecrecimiento:seemitentítulos,letras,bonos adiario,habiéndosetomadoyaUSD20.000millonesconelFMIyseanunciaron USD 10.000 millones del BID, sin un crecimiento real de reservas y con déficit de dólares, no se ve de qué manera se podrán encarar los pagos de vencimientos para el año 2026, al momento casi 18.000 millones de dólares, y en 2027 casi USD 28.000 millones. Esto, sin contar las emisiones que “Toto” hará de aquí a fin de año. El tic tac, tic tac de la bomba económica a explotar suena cada vez más fuerte.
Lo que estamos viviendo es mucho más que una simple reestructuración económica o un cambio de forma de gobierno. Es un momento decisivo donde seestánredefiniendolasbasesdenuestrocontratosocialynuestrademocracia. La pregunta que surge es: ¿hasta dónde estamos dispuestos a permitir este avancesincontrapesos?¿Yquérolasumiremos,comosociedad,paradefender los derechos y las instituciones que tanto costó construir?
El debate está abierto, y el futuro, más que nunca, depende de las decisiones que tomemos hoy, y del resultado que se obtenga en octubre.
Por Ariel Chiariotti



