LA PATRIA ESTÁ EN PELIGRO, Y CON ELLA, LAS INSTITUCIONES DEMOCRÁTICAS, LOS DERECHOS DE LOS ARGENTINOS

image
Share on facebook
Facebook
Share on pinterest
Pinterest
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on email
Email

Compañeras y compañeros, hoy nuestro país atraviesa tiempos oscuros, en que el Poder Ejecutivo Nacional sistemáticamente vulnera derechos de los sectores populares, reprimiendo todo tipo de movilización popular, desfinanciando la educación y la salud pública, limitando el derecho a huelga, restringiendo la protesta social, junto a un sinnúmero de medidas contra el pueblo argentino. Azorados, mas no sorprendidos, observamos cómo desde otro poder del Estado, en este caso el Poder Judicial, a través de su máximo órgano, La Corte Suprema de Justicia, en tan solo 42 días (existiendo miles de causas que hace años esperan tratamiento y resolución) hace lugar a un proceso judicial totalmente inconstitucional y en contra de uno de los derechos humanos fundamentales que es el de acceder a un debido proceso judicial.

Lo resuelto por La Corte Suprema días atrás, tiene el agravante de dejar sin posibilidad de que millones de argentinos y argentinas puedan elegir electoralmente a quien consideran su referente político, y lo más grave aún, es que dicha pronunciación , tiene que ver con una exigencia de los poderes de facto, fundamentalmente del poder económico concentrado que, en definitiva, son quienes hoy con sus presiones a los tres poderes del Estado, obtienen medidas antipopulares y contrarias a los intereses del pueblo argentino.

La medida de la Corte debe interpretarse como un acto de disciplinamiento ejemplificador para el resto de la dirigencia, sea esta política, social, gremial y de todos aquellos que pretendamos poner límites a esta avanzada de los sectores de derecha, que ya gobernaron el país en múltiples ocasiones con el mismo saldo: sumergir en la pobreza al pueblo trabajador, recorte de conquistas y entrega de nuestra soberanía y recursos naturales a precio vil.

Como lucifuercistas tenemos el deber y la obligación de sumar nuestro repudio a las miles de voces que ya expresaron su rechazo frente a semejante atentado a la democracia y las garantías constitucionales. Por el contrario, no debemos quedarnos de brazos cruzados frente a lo ocurrido, es nuestra obligación honrar la memoria de quienes nos precedieron en la historia, de trabajar por la unidad del campo popular y desde allí trabajar en el fortalecimiento de la democracia que por estos días viene siendo debilitada de una manera sin precedentes desde el 1983 a la fecha.

Por eso, estamos trabajando de manera articulada con otras organizaciones del campo popular para llamar a una gran movilización en repudio a esta medida proscriptiva y antidemocrática.

Jorge Molina Herrera Secretario General del Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba

Scroll al inicio