Casi el 70% de los empresarios del sector de la construcción aseguran que su nivel de actividad disminuyó en comparación con el año anterior, según el Estudio de Opinión Construya (EOC), realizado entre el 31 de marzo y el 25 de abril de 2025.
La industria de la construcción atraviesa una de sus peores crisis en años. Un contundente 70% de los empresarios del sector afirma que su nivel de actividad cayó respecto al año anterior, según revela el último Estudio de Opinión Construya (EOC), realizado entre el 31 de marzo y el 25 de abril de 2025, con la participación de más de 500 profesionales de todo el país.
El desplome es generalizado: la caída se refleja en todas las regiones de Argentina, sin excepción. Entre las principales causas, los empresarios destacan el aumento de costos, la baja demanda y la incertidumbre económica. Factores que no solo paralizan obras sino que también agravan un escenario donde el acceso al financiamiento es cada vez más limitado: un 30% de los encuestados se autofinancia, y un 24% directamente no accede a ningún tipo de crédito.
En este contexto, resulta llamativo que el Indicador de Expectativas Construya (IEC) aún muestre señales de optimismo para los próximos 12 meses. En la región de Buenos Aires, por ejemplo, un 45% de los empresarios espera un repunte en su actividad. Sin embargo, ese “optimismo” choca con los datos actuales, y plantea dudas sobre cuán sustentadas están esas expectativas frente a una economía en evidente retroceso.
El informe también resalta una paradoja estructural: a pesar de la crisis, la construcción sigue siendo considerada por muchos como el “mejor método de ahorro”. El 35% de los encuestados reafirma su rol estratégico en la economía nacional. Pero hoy, ese rol parece más simbólico que real, frente a un desplome de actividad que pone en jaque a uno de los sectores más dinámicos del país.
Este informe se suma a una serie de señales alarmantes en otras industrias clave. La industria panadera, por ejemplo, también atraviesa una situación crítica: desde la llegada de Javier Milei al gobierno, más de 1.100 panaderías han cerrado, y solo en la última semana se registraron doce cierres en la provincia de Buenos Aires. Los panaderos advierten que “vamos camino a la extinción”, golpeados por los constantes aumentos de insumos que en algunos casos llegaron al 10% solo esta semana.
En conjunto, estos datos muestran una realidad que contradice el discurso oficial de recuperación y crecimiento. La economía real, medida en producción, empleo y consumo, parece estar contando una historia muy distinta.
Fuente: Primereando las Noticias



