La nafta vuelve a subir: así quedan los precios tras el último incremento

combustible
Share on facebook
Facebook
Share on pinterest
Pinterest
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on email
Email

Abril es un mes de aumentos y, por lo tanto, de golpe al bolsillo para los argentinos: desde este martes 1° de abril, la nafta sufrió un nuevo incremento que tendrá impacto en otras áreas de la economía también.

La suba ronda el 2% en promedio y fue aplicada por la empresa Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF). De esta manera, la súper en la Ciudad de Buenos Aires pasó de $1.173 a $1.224 y la premium de $1.449 a $1.509, mientras que el gasoil súper aumentó de $1.192 a $1.215 y el premium de $1.447 a $1.475.

En este sentido, Hernán Nucera encabezó un móvil de “El Diario” C5N desde una estación de servicio ubicada en el cruce de las avenidas Sant Martín y Nazca, donde buscó las opiniones de los automovilistas, previo a que se diera la suba. Uno de ellos señaló: “Se siguen acumulando más aumentos. Es insostenible, no se puede seguir así. Hay que tratar de no siempre ajustarnos. Va a aumentar el combustible y lo demás”.

Por su parte, otro ciudadano sumó: “No puedo no usar el auto porque trabajo en Villa Urquiza y vivo en Floresta, no me queda otra. Económicamente la llevo muy complicado. Tengo dos hijos y aumenta todo, como el colegio y las prepagas. Es una cadena. Trabajo en un kiosco y bajó muchísimo la venta. Hablo con otros comerciantes y a todos les va igual. Cambió todo. No tengo una perspectiva positiva”.

En este sentido, Hernán Nucera encabezó un móvil de “El Diario” C5N desde una estación de servicio ubicada en el cruce de las avenidas Sant Martín y Nazca, donde buscó las opiniones de los automovilistas, previo a que se diera la suba. Uno de ellos señaló: “Se siguen acumulando más aumentos. Es insostenible, no se puede seguir así. Hay que tratar de no siempre ajustarnos. Va a aumentar el combustible y lo demás”.

Por su parte, otro ciudadano sumó: “No puedo no usar el auto porque trabajo en Villa Urquiza y vivo en Floresta, no me queda otra. Económicamente la llevo muy complicado. Tengo dos hijos y aumenta todo, como el colegio y las prepagas. Es una cadena. Trabajo en un kiosco y bajó muchísimo la venta. Hablo con otros comerciantes y a todos les va igual. Cambió todo. No tengo una perspectiva positiva”.

Fuente: Minuto Uno

Scroll al inicio