El otro, el mimo (La Patria después del altruismo eticista)

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Cuando fue la inundación aquella en la plata surgió una consigna que orientó mucha solidaridad, mucho movilizó y… Encontró su tope. El que tenía en el origen.

La historia nos encuentra, y la naturaleza acostumbra a volver como catástrofe a golpearla.

LPEEO fue una consigna realmente existente. Portaba y porta, junto con las buenas intenciones y aún con la solidaridad y militancia efectiva, una matriz algo altanera, que supone salvadores y salvados. Perón difícilmente hubiera acogido tal consigna (esa alteridad algo refinada llegó después con Levinas y todos los filósofos que pensaban que después del holocausto había que callar). El general creía en los pueblos cuando formuló su doctrina y cuajó su propuesta. Y así lo creyó hasta el final sin ceder nunca a los vanguardismos ni a los redentores.

Y por eso mismo tampoco a las víctimas sacrificiales ni a la cosificación de los pobres. Hoy que vuelve una catástrofe natural que invita a la solidaridad hay otra vez la oportunidad de reaccionar de otra manera. Con efectividad pero sin vanguardismo. Aprendiendo de la historia. Siendo originales de nuevo. La movilización que se puede generar quizás no sea vistosa, no lleve ni deba llevar casacas ni emblemas. Podrá tener la textura de nuestra gente realmente existente y de nosotros mismos. La patria es un nosotros y un “yo”, que se siente *!obligado*antes de proclamar *derechos*.

Solo en la repetición se puede aprender. Ojalá empecemos también a encontrar el límite de lo que habíamos construido y a procesar distinto el dolor de cada cual Y de todos.

Por Néstor Borri

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