Recién llego. Fui acá nomás, al supermercado. Gran calor; el apreciado sol viene presentando su efigie más refulgente.
Cuando salía del establecimiento, recordé. Un destello.
Volví, y acá estoy, repasando el artículo de un amigo y compañero de redacción Carlos Ernesto Rodríguez. Mi memoria y esa nota, evocan que hace algunos años dos guardias de Coto asesinaron a golpes a un hombre de 70 años que portaba un puñado de productos mientras se retiraba lentamente del establecimiento.
Carlos puntualizaba, aquél 23 de agosto de 2019, que el vecino llevaba queso, aceite y un chocolate. Aparentemente, no había abonado su vianda frugal.
Los custodios le quitaron la mercancía. La cobertura de Página precisa: “Con posterioridad se supo que la víctima se llamaba Vicente Ferrer, que tenía 70 años y que padecía de demencia senil. La golpiza que le dieron comenzó en el interior del Coto y siguió afuera, de manera que las cámaras de seguridad tienen que haber registrado la agresión sufrida”. El caso fue investigado por el juzgado Criminal y Correccional 33 a cargo de Darío Osvaldo Bonanno. Solo uno de los custodios quedó preso; ninguna autoridad del super. “El cuerpo de la víctima fue retirado por una hija suya que vive en Alemania y que viajó a Buenos Aires al ser notificada de lo sucedido”.
Los vecinos testimoniaron que “después de molerlo a patadas, los dos hombres de seguridad lo arrastraron por la vereda y lo dejaron tirado frente a una panadería”.
El cronista añade que “Todo indica que los custodios no llamaron al SAME para que asistieran a la persona golpeada por ellos y que recién lo hicieron los policías de la Ciudad, que fueron alertados por los testigos”.
El asunto tuvo su derivación. Algunos vecinos protestaban; uno de ellos sacó fotos. Los policías citadinos pretendieron hacerlos callar y ordenaron ¡nada de imágenes!. Un joven que habitualmente duerme en la calle increpó a los policías y también a los asesinos empleados por Coto. A ellos les dijo: “Ustedes le pegan así a la gente por robar comida y le pegan porque no saben lo que es tener hambre”.
Hoy fui al supermercado. Y me acordé de esto que les cuento.
Olvidé que había resuelto no volver a ese lugar.
También me vino a la mente otra cosa, que no tiene nada que ver.
Es una noticia publicada en el diario La Nación el 10 de marzo de 2024:
“El empresario argentino Germán Coto, CEO de G&G Business Developments y dueño de la cadena de supermercados Coto, junto a la automotriz británica Aston Martin construyeron la torre de lujo Aston Martin Tower en Downtown, Miami, sobre un terreno que adquirieron por US$125 millones en 2014.
El proyecto que estuvo a cargo del estudio Bodas Miani Anger, es un ícono en la zona de Brickell en Miami. Una de sus principales características es que cuenta con un muelle al canal para poder salir con tu propio barco.
El edificio ubicado sobre Biscayne Boulevard Way está compuesto por 66 pisos y 391 departamentos en forma de velero y frente al agua. Sus departamentos, que van de uno a cinco dormitorios, así como siete penthouses y un penthouse triplex, cuentan con vistas panorámicas de la bahía de Biscayne y el Océano Atlántico”.
Por Gabriel Fernández Director de La Señal Medios



