“. El reclamo de las Islas Malvinas, presente durante los dos primeros gobiernos de Perón, también tuvo una anécdota futbolera.
En 1948, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) decidió remplazar por árbitros ingleses a todos los jueces nacionales que dirigían en Primera División. También resolvió que los jugadores llevaran un número en la espalda de sus camisetas porque los nuevos referís desconocían los nombres de casi todos.
El delantero Llamil “El turco” Simes, un cordobés que estuvo en Huracán entre 1943-1947 y con el número 10 jugó 179 partidos en Racing desde 1948 hasta 1955, anotó 106 goles.
Fue el tercer goleador histórico de ese equipo luego de Evaristo “El ómnibus” Barrera y Juan José Pizzutti. Y protagonizó una anécdota que hoy pocos recuerdan.
Antes de un partido, le pidió por señas la pelota al árbitro Ernest Wilbraham para el calentamiento previo. El británico, que apretaba el balón debajo de un brazo y no se lo daba a nadie, se negó también por señas. Y con expresión de pocos amigos, le dio la espalda.
–¡¿Qué pasa, che?! –lo increpó Simes–. ¡¿Son las Malvinas?!
Por Roberto Bacardini



