MASIVAS CONVOCATORIAS EN TODO EL PAÍS REPUDIARON A MILEI
Los dichos del presidente Milei en Suiza, en el marco del Foro Económico de Davos, estigmatizando al colectivo LGBTIQ+ -al que vinculó con la pedofilia y el abuso infantil- y atacando al movimiento feminista, fueron tan brutales que provocaron una ola de repudios mucho más allá de los colectivos afectados.
Rápidamente, una convocatoria espontánea en Parque Lezama anticipaba las masivas movilizaciones concretadas el sábado 1 de febrero, multitudinarias en las principales ciudades del país, y también con repercusión mundial: París, Berlín o Madrid entre otras capitales europeas replicaron la protesta.
Mientras quita derechos, empobrece al pueblo argentino con recesión, desregulación y desocupación, el presidente Milei se pasea por el mundo alardeando haber aplicado el “ajuste más brutal de la historia” y vocifera una mala copia de la agenda “antiwoke” norteamericana, y mundial, que expresan varios líderes de esta nueva “derecha” internacional, en su mayor parte liberal en lo económico pero conservadora y muy reaccionaria en lo social y cultural.

Milei sabe que esta tribuna mundial derechizada está sobregirada, y lo aprovecha con declaraciones violentas y provocadoras, muchas veces logrando poner el foco sólo allí, en detrimento de serios problemas que su gobierno está provocando en la gestión de la deuda externa, en la entrega sistemática y muchas veces silenciada de soberanía, en el desguace del estado y empresas estratégicas, y en la crisis social que se cocina.
Sin embargo, sus exabruptos en el último Foro Económico de Davos fueron mucho más allá de una simple provocación por dos razones, en primer lugar, por la violencia estigmatizante de sus palabras, exponiendo a un sector de la población al desprecio y al escarnio público. Esto es muy peligroso siempre, pero ejercido por la máxima autoridad de un país, mucho más. En segundo lugar, porque detrás de sus expresiones se anidan implicancias de políticas de estado concretas, como la eliminación del Código Penal de la figura de femicidio, o la eliminación de la Ley de paridad de género.
El enorme riesgo del estigma y la deshumanización
En el primer sentido, citar un caso resonante de abuso infantil por parte de una pareja homosexual (un caso norteamericano) o algunos extremos, e inducir desde allí que “son abusadores” “son pedófilos”, además de ser falaz, porque abuso infantil hay en hogares de todo tipo, pone un blanco en la espalda de muchas personas, las deshumaniza, especialmente por lo sensible del tema y lo repulsivo que es para toda la sociedad el abuso contra niños y niñas. Una actitud imperdonable y muy peligrosa, que provocó naturalmente la respuesta inmediata de los colectivos, así como de numerosos espacios políticos, sociales y de derechos humanos y de la misma sociedad que, saliera a marchar o no, rechazó claramente los dichos de Milei.

La preocupación frente a lo que se provoca con estas declaraciones no es ni victimista ni infundada, sin ir más lejos sólo un día antes de la movilización un nuevo caso, en Cañuelas, alertó sobre los efectos que estos discursos pueden provocar. El intento de lesbicidio en Cañuelas, cuando un hombre después de años de hostigamiento incendió la casa de una pareja lesbiana que perdió todo, recuerda al lesbicidio en Barracas, donde Pamela Cobbas, Roxana Figueroa y Andrea Amarante fueron asesinadas en la pensión donde vivían cuando su departamento fue incendiado por un hombre, también homofóbico que las insultaba y hostigaba a diario.
Podríamos citar también, como otro crimen de odio de los últimos tiempos, el caso de Tehuel, asesinado por su identidad transgénero, por un hombre que recibió la cadena perpetua por ser encontrado culpable de homicidio agravado por odio a la identidad de género, lo cual sentó un importante precedente y sienta jurisprudencia para este tipo de crímenes.
¿Femicidas en libertad?
En el segundo sentido, los dichos del primer mandatario no son inocuos, reflejan políticas ya tomadas como el cierre del Ministerio de la Mujer, y el vaciamiento y desfinanciación de áreas y programas claves en materia de prevención y actuación contra la violencia de género, así como de asistencia a niños, niñas y mujeres víctimas de violencia o abuso, como la línea 144, que sufrió un recorte del 40% de su personal. Además, se afectó el cumplimiento del Cupo Trans, y se estima que cerca de 900 personas trans perdieron su empleo en el estado, frente a una población que tiene enormes dificultades para acceder al mercado laboral.
Una radicalización de estos discursos por parte del gobierno libertario podría tener consecuencias mucho peores, como la ya insinuada intención de eliminar la figura de femicidio del Código Penal, algo que por lo pronto han descartado, pero que ya fue insinuado en reiteradas oportunidades no sólo por el presidente, sino por su Ministro de Justicia Cúneo Libarona.

En 2024 se estiman, según el estudio del Observatorio de Violencias por Motivos de Género “Mercedes Pagnutti”, 255 femicidios. Sin políticas de asistencia no sólo se deja más indefensas a las víctimas, sino que ahora los asesinos podrían llevarse una pena menor o peor aún salir en libertad.
En palabras del constitucionalista Gil Lavedra: “Una eventual supresión del homicidio calificado por cuestiones de género daría lugar al recurso de revisión por parte de los condenados, lo que los beneficiaría en su situación, ya sea reduciendo la penas o favoreciendo su libertad anticipada”
Según la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres de la Procuración General de la Nación, en este momento hay 306 condenados por femicidio, figura que prevé la prisión perpetua por ser homicidio calificado, agravado, que podrían ser beneficiados y salir antes en libertad. Ya existen numerosas expresiones de organizaciones, así como de familiares de mujeres víctimas de femicidios que alertan sobre estas implicancias, muchas también empiezan a vivir con temor.
Quizá la palabra que mejor define uno de los aspectos de estos tiempos: la desprotección. Pero también la rebeldía y la fuerza para dar pelea, para defender nuestra dignidad como ciudadanos y como pueblo.
La marcha del sábado, fue un ejemplo de unidad y solidaridad, muchos sectores acompañaron en rechazo a las declaraciones de Milei, pero también con sus propios reclamos y expresiones que se fueron concatenando en una gran marcha de protesta contra el gobierno, como no se daba desde las marchas universitarias.
Ep. FOTOS
Los compañeros Alfredo Seydell, Sec. De Derechos Humanos, Susana Altamirano, Sec. Gremial, y Roxana Maldonado, Sec. De Prensa, participaron de la multitudinaria marcha del Orgullo Antifascista y Antirracista de Córdoba Capital, donde también repartieron un folleto donde alertamos a al sociedad sobre las implicancias del nuevo intento del Gobierno Provincial de transformar a la EPEC en una Sociedad Anónima.
Secretaria de Prensa de Luz y Fuerza Córdoba



