Mientras la IA crece día a día en funciones y poder de fuego, entró en funciones en España el denominado Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial (IA), que tiene por objetivo prohibir a las empresas el reconocimiento emocional de sus trabajadorxs a través del uso de IA.
La multa impuesta es de 35 millones de euros o bien el 7% de sus ganancias anuales.
De esta manera España prohibe el uso de dispositivos o aplicaciones de IA que usen técnicas subliminales dirigidas a influir en el comportamiento de personas, o que se aprovechen de vulnerabilidades y tengan por fin categorizar individuos o identificarlos a través de la biometría.
En una primera fase, las firmas del sector de seguridad y analítica, de recursos humanos o entidades deportivas serán las más afectadas.
Por ejemplo: no se podrá usar la IA para conocer si un trabajador “está motivado en el trabajo”, apunta.
Asimismo, desde ahora los proveedores y responsables de sistemas de IA deben adoptar medidas para garantizar que el personal que usa esta herramienta tenga un nivel suficiente de formación en el tema.
Lo que vendrá
En apenas dos años, cualquier tipo de IA de uso laboral deberá ser “explicable, transparente, controlada por humano y deberá superar auditorias de riesgos y de calidad”. Este es un tiempo “más que suficiente” para que las empresas se adapten y advierte de que “incumplir” la ley conllevará a serias sanciones, según publicó el diario español El Mundo.
Si no se cumple la prohibición de las prácticas de IA, conllevará multas administrativas de hasta 35 millones o, si el infractor es una empresa, de hasta el 7% de su volumen de negocios mundial total correspondiente al ejercicio financiero anterior, si esta cuantía fuese superior.
Fuente: Infonews



