En una clara contradicción con las declaraciones realizadas en campaña, el Gobierno Nacional inició la compra de tres nuevas locomotoras diesel-eléctricas a la empresa china CRRC International CO LTD, desembolsando un pago inicial de 2 millones de dólares. Estas locomotoras serán destinadas a la línea San Martín, que actualmente opera con un servicio reducido debido a la falta de material rodante.
Además, se concretó un acuerdo adicional por 130 millones de dólares con CRRC SIFANG para adquirir repuestos destinados a las líneas ferroviarias Roca, Sarmiento y Mitre. Este convenio incluye insumos críticos para realizar mantenimientos largamente postergados, como bogies, sistemas de frenado y materiales eléctricos, que comenzarán a llegar en el segundo semestre de 2025.
Estas decisiones se justifican en el contexto de la Emergencia Ferroviaria, decretado por el gobierno libertario, en este sentido el convenio con CRRC se da en un marco de contradicciones evidentes respecto a los dichos del presidente Javier Milei, quien durante su campaña de 2023 afirmó categóricamente que no haría negocios con “ningún comunista”, incluyendo a China. “Soy un defensor de la libertad, de la paz y de la democracia. Los comunistas no entran ahí, los chinos no entran ahí. Putin no entra ahí. Lula no entra ahí”, aseguró en su momento. Ahora, con la firma de este millonario contrato con una empresa controlada por el Partido Comunista Chino, el Gobierno demuestra un giro en su postura, priorizando acuerdos estratégicos con Beijing.
Conflictos sindicales tensan el escenario
Paralelamente, el sector ferroviario enfrenta un clima conflictivo. El sindicato La Fraternidad, que representa a los trabajadores del sector, anunció la posibilidad de un nuevo paro nacional tras no alcanzar un acuerdo salarial con Ferrocarriles Argentinos Sociedad del Estado (FASE). “No estamos discutiendo dinero, sino alimentos; queremos garantizar el carácter alimentario del salario ferroviario”, subrayó el gremio, que denuncia la insuficiencia de las propuestas empresariales frente a la creciente inflación.
Mientras el Gobierno busca fortalecer el sistema ferroviario con acuerdos internacionales, las tensiones internas con los trabajadores y las críticas por el cambio de rumbo en su política exterior reflejan un escenario complejo y lleno de contradicciones.



