Luego de 15 días de protesta de los pueblos originarios y otros sectores sociales, el gobierno de Ecuador dio marcha atrás con la construcción de una de las dos cárceles de máxima seguridad con las que el presidente Daniel Noboa busca replicar el “modelo Bukele” en su país. La obra, inicialmente planificada en la ciudad amazónica de Archidona, provincia de Napo, será reubicada en la provincia costera de Santa Elena, donde ya están en marcha las obras de la primera de las dos cárceles de máxima seguridad que Noboa impulsó con la idea de aislar a líderes de bandas criminales. Sin embargo la construcción en Santa Elena también corre riesgo, ya que un juez evalúa una acción de protección presentada por una comunidad para frenar las obras.
Andrés Tapia, exdirigente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana (Confeniae), sostuvo en diálogo conPáginaI12: “Es evidente que el gobierno tiene una visión bastante alejada de la realidad local, mucho más en la Amazonía que, no sólo para este gobierno sino sobre todo para estos últimos gobiernos neoliberales, ha sido vista como el patio trasero“. Para Tapia el anuncio de construir una cárcel en Archidona no fue dimensionado políticamente en su justa medida por parte del gobierno, y agregó: “Eso no quiere decir que todo esté resuelto, porque hay muchos temas técnicos que se deben operativizar para que el anuncio de no hacerla se concrete. Pero desde lo político, sin lugar a dudas, hay un claro retroceso del gobierno“.
Fuente: pagina12



