EL CAMINO DEL AUTORITARISMO
Es jueves y la ciudad mantiene su ritmo habitual, pero desde hace meses en esta plaza buscamos irrumpir la aparente monotonía para hacer escuchar nuestra voz y la de tantos cordobeses y cordobesas que mientras ven avasallados sus derechos, experimentan el desamparo y la crueldad de un Estado Nacional que, con complicidad de empresarios y funcionarios codiciosos están imponiendo un modelo de acumulación económica y política que requiere de represión, silenciamiento y autoritarismo para doblegar las resistencias. Con el “viva la libertad ¡carajo!” están saqueando lo público y apurando la privatización de los bienes estatales estratégicos: YPF, el ferrocarril Belgrano Cargas, Aerolíneas Argentinas, Correo Argentino y tantos más que siguen en la lista.
Los agitadores que se llenan la boca hablando de “la libertad” no dudan en utilizar la fuerza física y el autoritarismo para imponer sus medidas y acallar voces. Lo vemos en los vetos, la represión a los jubilados, el desconocimiento de la demanda de la educación pública, la criminalización de la protesta social y mucho más. Es el atropello de los derechos conquistados por la sociedad en años de lucha. Y ante estos hechos observamos cómo algunas personas con indolencia y apatía se convierten en testigos silenciosos de la sistematización de la crueldad que impone este modelo Neoliberal.
Lo hemos dicho muchas veces: no hay ajuste sin represión y por eso nos preguntamos: ¿Se pueden sostener las políticas de miseria, hambre y violencia hacia el pueblo, sin la complicidad de civiles poderosos y sin la apatía indulgente de buena parte de la ciudadanía?
Estamos en un momento socio histórico donde las relaciones sociales están bajo el dominio del individualismo y la post verdad. Pareciera que no importa la verdad de los hechos reales. Nos encontramos todo el tiempo conectados con la virtualidad, mediatizando nuestras interacciones sociales a través de las redes sociales. Y somos empujados constantemente a la virtualización de las discusiones; a la viralización incesante de información, a la exposición de Fake News, el bombardeo constante de información y la banalización de los sentidos. La mentira sistemática es usada por los poderes concentrados del mundo, (y Argentina no es la excepción) como un arma política; como una estrategia comunicacional para producir nuevos sentidos; manipulando la información y los hechos para modificar sentidos en lo político, en lo cultural, en lo social. Quieren cambiar la forma que tenemos de comprender el mundo en que vivimos y condicionar la manera de tomar las decisiones. Esa es su “batalla cultural”. Nos preguntamos: ¿perdieron todos en los ajustes contra la inflación? -No todos. Los ricos se hicieron más ricos con la timba financiera y con la brutal transferencia de los sectores populares ajustados, con sus salarios paupérrimos; Lo único que se ha incrementado en la economía son las ganancias de los grandes monopolios, aunque pretenden hacernos creer que el proyecto libertario
Secretaria de Prensa de Luz y Fuerza



