El salario mínimo está 82% interanual por debajo de la inflación

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El Salario Mínimo Vital y Móvil en Argentina experimentó un aumento del 71,8% entre enero y septiembre de este año. Sin embargo, este incremento resulta insuficiente al compararlo con la inflación acumulada, que alcanzó el 101,6% según el último informe del Indec. Esta disparidad pone de manifiesto una preocupante pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores.

En términos interanuales, el salario pasó de $118.000 en septiembre de 2023 a $268.056,50 en el mismo mes de este año, lo que implica un aumento del 127%. A pesar de esta mejora, la inflación superó este crecimiento, alcanzando un 209%, lo que genera una diferencia de 82 puntos porcentuales.

La situación se agravó tras el fracaso de las negociaciones en el Consejo del Salario Mínimo, lo que llevó al Gobierno a fijar unilateralmente el sueldo para el período de julio a octubre. Actualmente, el salario se establece en $271.571, con un incremento acumulado del 74% en el año. Esta medida ha generado incertidumbre y descontento entre los trabajadores.

En cuanto a la canasta básica, el Indec informó que en septiembre una familia tipo necesitó $964.620 para cubrir sus necesidades básicas y $428.720 para la alimentación. En comparación con septiembre de 2023, la capacidad de compra del salario mínimo se redujo drásticamente. Mientras que el año pasado el salario mínimo cubría el 36,9% de la canasta total y el 79,9% de la alimentaria, hoy esos porcentajes se han desplomado a 27,5% y 62,2%, respectivamente.

El deterioro de los ingresos se refleja en múltiples indicadores. Según el Centro de Educación Servicios y Asesoramiento al Consumidor (CESyAC), en agosto, una familia necesitó $58.553,36 por día para cubrir sus gastos en bienes y servicios en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Con un salario mínimo de $262.432,93 en ese mes, solo se podía solventar gastos por cuatro días, en comparación con seis días en febrero.

Además, el salario del empleo no registrado sufrió una reducción del 29,5% en el primer semestre de 2024, en comparación con el mismo período del año anterior. El Salario Mínimo Vital y Móvil también se percibe un 28,5% menor que en el primer semestre de 2023. Este contexto, sumado a la falta de avances en las paritarias desde julio, frena la recuperación del salario real, según el análisis del economista Federico Pastrana.

El impacto del salario mínimo se extiende más allá de los trabajadores directos, afectando a jubilaciones, prestaciones por desempleo y la Asignación Universal por Hijo, lo que refleja la gravedad de la situación económica en el país.

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