Córdoba ardía, y lo menos que correspondía era que el gobierno de Javier Mileiy el provincial dieran la respuesta inmediata y efectiva que nuestro pueblo y nuestras sierras merecen. Sin embargo, el presidente viajó a Córdoba luego de varios días de comenzados los incendios, sobrevoló la zona con helicóptero, no emitió palabra alguna y se fue. Y nuestro gobernador, en lugar de reclamar al presidente le regaló un poncho. ¡qué lamentable ver a nuestro gobernador como un cholulo más…!!! sin poner en valor su embestidura.
Sigue siendo para Milei el déficit 0 un objetivo superior a cualquier evento, y así se bajó el presupuesto de manejo y prevención del fuego en un 65 %, así se evitó también enviar ayuda extra a Córdoba. ¿Hasta cuándo creemos que se puede seguir sin ningún tipo de inversión en medio ambiente, en caminos, en hospitales, en escuelas?, ¿hasta dónde vamos a soportar y a creer que es posible equilibrar las cuentas solo recortando lo que ellos entienden por gastos?
Sin tener en cuenta o hacer foco en incrementar los ingresos que caen día a día y que obligan a que haya un ajuste tras otro, un recorte de derechos tras otro. No estamos haciendo un esfuerzo para ir hacia un futuro mejor, estamos dejando hacer a un grupo de perversos un desastre de magnitudes y a una velocidad sin precedentes y que va a costar mucho esfuerzo revertir.
Ayer se conoció el índice de pobreza 52,9 %, el de indigencia 18,1 %, mientras que también se conocía de parte de la consultora de OJF y Asoc. Que el índice de actividad económica retrocedía un -5,6 % anual en agosto, también retrocedía un -0,6 % con respecto a Julio y que en lo que va del año el acumulado de retracción de la actividad económica es del -5 %, mientras en el ámbito industrial la consultora informa caída de -3,7 % interanual, -1,3% con respecto a Julio y una caída acumulada de los 8 primeros meses del año del – 7,9 %, echando así por tierra cualquier atisbo de recuperación económica que mostraron algunos indicadores en Julio con relación a Junio y sobre los cuales el gobierno se subió para indicar que la caída económica estaba llegando a su fin.
El gobierno busca un necesario equilibrio fiscal solo con la mira puesta en recortar gastos e inversiones, sin poner un ínfimo esfuerzo en incrementar sus ingresos. Producto de una política errática, llevada a cabo ya en la década del 90, se está provocando un brutal atraso cambiario que por ejemplo hace que el turismo receptivo/no residente haya caído un 24,3 % y que por el otro lado se haya incrementado el turismo de argentinos hacia el exterior en un 26,7 %, ello debido a que es mucho más barato en dólares los destinos internacionales que los
locales, ello implica menos ingresos genuinos de dólares y mayor salida de ellos subsidiando así a través del dólar a quienes tienen un poder adquisitivo que le permite vacacionar.
¿Y porque digo subsidio? Porque el valor del dólar se mantiene artificialmente poniendo en el mercado todo dólar que ingresa por blanqueo de capitales y balanza comercial positiva, sin acumular en las reservas del BCRA los dólares necesarios para afrontar compromisos y promover la actividad productiva.
Desde la otra vereda, ayer participé de un evento industrial en el cual el vasco De Mendiguren y el equipo de trabajo del frente renovador, exponía con mucha claridad y ejemplos comprobables de donde obtener los recursos para recuperar la economía sin cargar los costos sobre quienes menos tienen en lo que ellos denominan Agenda Productiva 2030, y hoy viendo al Gobernador Axel Kicillof anunciando una inversión extranjera en la exploración y explotación de petróleo en la provincia de Bs. As.
Hay una amplia coincidencia en esos espacios, que es con acuerdos políticos que se puede sacar un país adelante, y es posible tener políticas de estado sostenibles en el tiempo y que nos puedan sacar del pozo y del endeudamiento constante y es, creo yo, entre esos espacios donde está la solución futura y no en el discurso combativo, extemporáneo, que solo divide de Máximo Kirchner del viernes pasado por la noche. Optemos por el camino de la construcción, de la unidad con un proyecto estudiado y analizado con la fortaleza del acuerdo político que lo respalde, ya hemos probado el camino de la división y el de la unidad por la unidad misma.
Los resultados, están por demás a la vista.
Por Ariel Chiariotti



