La frase en la orden del General San Martín emitida en Santiago de Chile es la frase de un político comprometido con la emancipación de la Patria Grande Hispanoamericana.
Es el reverso del prócer broncíneo construido por Mitre para respaldar su proyecto probritánico, la potencia imperial de la época.
Los viejos enfrentamientos (como el de San Martín – Rivadavia) resurgen en nuestra historia hasta el presente.
La lucha por la liberación nacional ha tenido avances y retrocesos. La derrota electoral de Unión por la Patria en el 2023 ha sido un episodio más, agravado por el desprestigio del MN&P advertido en el seno de las mayorías.
Sin embargo esto no significa una derrota total ni el abandono de ideales como se evidenció en las movilizaciones del 24 de marzo, en las luchas del feminismo, de los universitarios, los movimientos sociales o en los paros del movimiento obrero.
La idea de libertad sanmartiniana es totalmente opuesta a la propuesta de conservadores entreguistas presentados como defensores de una libertad acotada a ínfimas minorías, pretendiendo sustituir la lucha emancipadora por la defensa del libre mercado, resignando soberanía.
El efecto de esta política de tergiversación es el desastre económico en que se ha sumido al país en los ocho meses del actual gobierno con un crecimiento acelerado de pobreza e indigencia. Esto ha provocado una importante caída en el apoyo a Milei según las últimas encuestas.
Muchos sectores que lo votaron comienzan a rechazar el espectáculo de cipayismo, destrucción de derechos y provocaciones psicóticas que emanan de la casa Rosada.
Resulta claro con qué idea de libertad debemos identificarnos quienes defendemos la patria libre, justa y soberana.
Ello requiere de un Estado fuerte y transformado para estar al lado de los derechos sociales y humanos y los diversos reclamos siendo partícipe del sostén de una economía social mixta.
La lucha no está definida pero se acentúa cada día la inquietud, por abajo, y también en las clases dominantes.
Como en los orígenes de la Patria la defensa de la soberanía resurge desde el federalismo, como en el acuerdo entre la provincia de Buenos Aires y de La Rioja, enfrentando al centralismo porteño extranjerizante.
Por supuesto es necesario sumar voluntades recuperando la confianza en nosotros mismos e incluyendo en nuestro proyecto a los sectores marginados que el actual proceso político pretende descartar.
San Martín nos dejó el fuego sagrado, defender la Patria a cualquier precio; sólo el pueblo en su movimiento puede llevarla a la victoria.
Por Eduardo González



