¿Es posible la democracia?

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La posibilidad de convivencia democrática parece haberse puesto en entredicho con las elecciones en Venezuela. La discusión no es nueva. El proceso político venezolano es discutido desde hace varios años.


Los opositores al gobierno, expresan una intención golpista. Es razonable pensar que puede haber un revanchismo en el país hermano, tipo del 55 o del 76 en la Argentina.


Confiamos en la mediación de los presidentes Lula-Petro-Amlo y en la inteligencia del pueblo venezolano para no caer en trampas mortales.
Quizás sea necesario acudir a una definición de democracia como referencia. La definición formal establece que “es un sistema político en el cual la soberanía reside en el pueblo, que la ejerce directamente o por medio de representantes”. El general Perón dio una definición con algo más de precisión: “La democracia es aquella donde el gobierno hace lo que el pueblo quiere y defiende un solo interés: el del pueblo”.
Los regímenes políticos en latinoamérica ¿se ajustan de alguna manera a estas definiciones?


Hubo situaciones anteriores a lo ocurrido en Venezuela, aunque quizás las mismas no despertaron tanto interés en los medios. La elección Biden-Trump en Estados Unidos o la elección Lula Da Silva-Bolsonaro en Brasil dieron lugar a escándalos importantes y hechos de violencia. En estos casos también hubo denuncias de fraude y tentativas golpistas.


Es claro que la posibilidad de una democracia legítima va indisolublemente asociada a la soberanía de un país, pues no pueden existir una sin la otra. Pero ¿es posible mantener la soberanía de un país con altos niveles de endeudamiento? ¿Cómo tomar decisiones con libertad si un país debe someterse a las condiciones que impone el FMI?


Creemos necesario responder a estas preguntas y fundamentalmente encontrar alternativas si es que queremos vivir en un régimen de democracia y libertad. De lo contrario sólo encontraremos el sojuzgamiento que nos propongan los consensos de los factores de poder, más allá de las palabras que se empleen para su adorno.


Mientras eso sucede, caen los mercados de occidente, o sea, se acerca una crisis. “Hay un deterioro en las condiciones financieras mundiales, un incremento en la aversión al riesgo, y eso afecta a los mercados emergentes, sobre todo a los considerados más riesgosos, como la Argentina” explica un economista sobre las consecuencias de estos episodios. 


Según los últimos datos del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA-UCA), la pobreza asciende al 55% de la población y los niveles de indigencia trepan al 20 por ciento. Los curas villeros nos alertan que el trabajo es ordenador de la vida y de la familia y que “hoy cae como dominó”. Será por eso que el miércoles hubo millones en la peregrinación a San Cayetano.


Hoy, 9 de agosto, se jura una nueva constitución en La Rioja. Ello tiene una importancia enorme pues en la misma se establecen nuevos derechos y resguardos sociales y la democratización de la Justicia. Tendremos un audio sobre el particular
Como síntesis, entendemos que es necesario ampliar el marco de la democracia, para cubrirnos de los topos anti Estado como Milei, incluyendo acuerdos que sumen más derechos populares, la inviolabilidad de la soberanía y la economía social mixta. Esté será el único modo de impedir que las inestabilidades de la democracia sean insoportables y nos arrastren a una sociedad muy oscura.

Por Eduardo González

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