Luego que los trabajadores aceiteros iniciaran este martes un paro por tiempo indeterminado en todas las plantas del país ante la falta de acuerdo en la negociación colectiva salarial, las terminales portuarias del norte de Rosario se encuentran paralizadas, debido a que alrededor de 5.000 camiones no pueden ingresar y se frenó la exportación de granos.
Los gremios detallaron que la instancia dialoguista fracasó en la jornada del lunes tras ocho horas de negociación, donde especificaron que su reclamo paritario “recibió de parte de los representantes patronales de las cámaras CIARA, CIAVEC y CARBIO una respuesta a la vez insuficiente y provocadora”.
El pasado 24 de julio, delegados y delegadas votaron por unanimidad que la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines de la República Argentina (FTCIODyARA) y el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros del Departamento San Lorenzo (SOEA) accione cuando lo “considere adecuado” para rechazar la Ley Bases y las políticas de precarización laboral que impulsa el presidente Javier Milei.
La decisión fue tomada durante el Primer Plenario Nacional de Delegadas y Delegados Aceiteros, que reunió a más de 250 representantes sindicales en San Lorenzo, en el Cordón Industrial del gran Rosario, donde se genera el 84% de la producción industrial de las agroexportadoras.
Tras el primer día de cese de actividades, los aceiteros apuntaron contra Milei y dijeron que la propuesta de las empresas “va en línea con la gestión de un Gobierno Nacional que busca la destrucción de los salarios, que diariamente son devorados por la liberación de precios de todos los productos que consumimos, constituyendo la base de su política económica”.
Además, expresaron que el proceder “de un sector que ha acumulado ganancias extraordinarias durante décadas, refleja una actitud especulativa y una clara ausencia de empatía con la situación de las y los obreros y empleados aceiteros en el marco de la coyuntura crítica que sufre toda la clase trabajadora argentina”.
Los gremios exigen una recomposición salarial del 25%. En este marco, rechazan la reforma laboral y la restitución del impuesto a las Ganancias. Las empresas agrupadas en la Ciara-CEC ofrecieron una mejora de 10%, para luego sumar otro 5%.



