Ya ni merecen el mote de traidores. Son impostores que embaucan al pueblo. Simulan ser lo que no son.
El Diputado Nacional de Provincias Unidas Carlos Gutiérrez, de Río Cuarto, volvió a demostrar ayer que es un farsante. Por un lado se hace el peronista y reivindica las banderas del Movimiento Nacional (al que dejó de pertenecer hace años para militar en el “Cordobesismo”, mezcla de conservadurismo y derecha autóctona muy cercano al PRO y LLA) y, por el otro, acompaña sin ponerse colorado y por órdenes de su jefe político, Juan Schiaretti, todos los proyectos parlamentarios antipopulares y antinacionales del vendepatria de Milei.
Anoche votó la Ley Patronal que condena a los laburantes a la esclavitud, en tanto que las diputadas Natalia de la Sota y Gabriela Estévez lo hicieron en contra.
Son tan fantoches que para facilitarle la votación al “Mileísmo”, tres diputados nacionales por Córdoba se ausentaron: Ignacio García Aresca; Juan Schiaretti y Alejandra Torres, todos de Provincias Unidas.
García Aresca responde de manera directa al Gobernador Llaryora. Torres no iba a votar en contra del Círculo Rojo cuando Osvaldo Giordano trabaja para la Fundación Mediterránea. Y Schiaretti hace lo que mejor sabe: Tirar la piedra y esconder la mano.
No es la primera vez, ni será la última, que Gutiérrez, ex preso político, juega para el poder. Ya votó la infame Ley Bases declarando la guerra contra el pueblo- mientras se pasea muy campante por la ciudad pese a sus reiteradas agachadas y si alguien se lo recuerda, pretende llevarlo a la Justicia.
En mayo de 2025 se cayó la sesión para subir las jubilaciones en la Cámara de Diputados de la Nación: La oposición quedó a solo 5 diputados del quórum.
Ignacio García Aresca, Alejandra Torres y Carlos Gutiérrez del “Pejotismo” cordobés, junto a la UCR de Rodrigo De Loredo, no bajaron al recinto y el proyecto no se pudo tratar.
No olvidemos el nombre de los que viven saboteando a los jubilados y trabajadores, al pueblo todo en nombre de partidos que alguna vez fueron nacionales y populares y hoy están al servicio del sistema colonial.
Todo está guardado en la memoria.
Del muro de Juan Carlos Giuliani.-



