Se acordaron las alianzas electorales, pero siguen las diferencias internas

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La oficialización de los frentes y las alianzas electorales que podrán participar de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias del próximo 13 de agosto fue tan poco sorpresivo que ni siquiera alcanzó como elemento de corte para una jornada de paz en medio de las batallas internas que se suceden tanto en el oficialismo como en la oposición. Roces, declaraciones altisonantes, palos cruzados, comunicados y un nuevo escenario que empieza a descubrirse y terminará de tomar forma el próximo sábado 24 de junio, cuando los partidos y los frentes tengan que inscribir a los candidatos. 

En el año 2019, a esta altura del partido, los argentinos y argentinas ya conocíamos las fórmulas de todos los espacios que iban a competir por la Presidencia de la Nación en la elección que finalmente ganó Alberto Fernández. Hoy, sólo se conocen las que competirán por las candidaturas de la izquierda (Myriam Bregman y Nicolás del Caño enfrentarán a Gabriel Solano y Vilma Ripoll) y la del libertario Javier Milei que lleva como candidata a vicepresidenta a su compañera de bancada, Victoria Villaroel. En el resto de los espacios, el misterio sirve como muestra de las peleas internas y la falta de acuerdos generales. Lo que si hay son rumores, suposiciones y temores, muchos temores. 

Una unión que nace quebrada

Luego de haber sepultado el nombre Frente de Todos para dar nacimiento a Unión por la Patria, fue el peronismo de la Provincia de Buenos Aires, y no la conducción nacional, quien se encargó de confirmar las internas en el oficialismo. Si el nombre del frente parece muy anclado en el siglo veinte, la herramienta elegida para informar el enfrentamiento interno no se quedó atrás. Un comunicado público, con sello y membrete partidario, en el que la fuerza que preside Máximo Kirchner descarga su munición gruesa contra el espacio que referencian en “Daniel Osvaldo Scioli y Alberto Ángel Fernández” (sic).

Detrás de la pelea por la candidatura única en el espacio, el conflicto definitivo llegó cuando, con mala gana, el sector que representa a la viceresidenta se sentó a negociar el reglamento que debía establecer la forma en que los espacios en las listas de candidatos y candidatas iban a repartirse a partir del resultado del 13 de agosto. El miércoles a la mañana, Aníbal Fernández, hombre que suena como un virtual jefe de campaña de Scioli, dijo que “en el peronismo siempre se habló de un piso del 25%” para ese reparto y que si eso no se podía garantizar, la vía judicial podría representar una posibilidad para que se garanticen los derechos para todos los participantes en la interna. 

Habrá primarias

El kirchnerismo empezó a estallar. De todos modos, hubo tiempo para poner las barbas en remojo, firmar la alianza, emitir el primer comunicado y esperar al comienzo de la noche, fría noche, para lanzar la bomba que da comienzo oficial a la interna. El comunicado del PJ de la Provincia de Buenos Aires. “Teniendo en cuenta que quien mayor consenso genera hacia dentro y fuera del Peronismo se encuentra proscripta por decisión del Partido Judicial, y la reciente intervención de la Corte Suprema de Justicia en los procesos electorales de San Juan y Tucumán, la conducción partidaria decidió aceptar la propuesta hecha por el sector encabezado por Daniel Osvaldo Scioli y Alberto Ángel Fernández”, dice el documento en el que se confirma que habrá primarias y que de un lado estará Scioli. 

En ese lado, claramente, estará el kirchnerismo. “Llama la atención la especial dedicación que han puesto en la discusión sobre “un diputado nacional más o uno menos”. La victimización artificial generada en relación a la “democratización del peronismo” resulta un recurso semántico mediocre que no hace más que alimentar a quienes quieren la desaparición del peronismo, la estigmatización y proscripción de Cristina Fernández de Kirchner”, dice en uno de los fragmentos más duros, el documento que continúa pegando por debajo del cinturón: “Ojalá hubieran puesto la misma dedicación y esfuerzo en recuperar el poder adquisitivo de ciudadanos y ciudadanas, en la administración de las reservas del Banco Central de la República Argentina, o en el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que quedó muy lejos de las bondades que el presidente anunciara una mañana de enero del 2022”.

Hay más, pero para muestra es suficiente. Para el reglamento hay tiempo hasta comienzos de la semana que viene, para las listas, hasta el final. 

Juntos por el Cambio, ¿sin novedades?

Es posible que la novedad en la oposición sea la tranquilidad con la que se presentaron los papeles para dar por oficializado el comienzo de la disputa interna que se concentra en la figura de Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta pero que contempla a otros jugadores que todavía sostienen sus precandidaturas presidenciales. 

Como si se tratase de un proyecto exitoso, Juntos por el Cambio se seguirá llamando Juntos por el Cambio y tendrá a los candidatos que tiene hasta el momento. No es un dato menor, sobre todo a sabiendas que el debate que terminó de romper la paz interna de la oposición tuvo que ver con la posibilidad de sumar al gobernador Schiaretti a la alianza a propuesta del sector que representan Horacio Rodríguez Larreta y Gerardo Morales, los dirigentes que muy posiblemente terminen conformando una fórmula para enfrentar al ala más dura en la que Bullrich coquetea con una decena de posibles candidatos a vice. 

Schiaretti, ¿habrá sorpresas?

Schiaretti podrá ser candidato a Presidente por el sello Hacemos por Nuestro País, o podrá dar un giro sorpresivo el 24 a la noche. Todo es posible en el escenario político argentino que todavía no descubre el juego final y sigue prometiendo sorpresas de cara al cierre de listas de la semana próxima. 

El radicalismo cordobés macrista bullrichista dio un paso importante en ese sentido e introdujo un criterio en el reglamento según el cual no podrían ser partes de la nómina de candidatos personas que no integrarán a alguno de los partidos que firmaran la alianza o que sea “independiente”. Se deduce de allí que Schiaretti queda totalmente afuera de esa juego. Él mismo asumió en la previa que no formaría parte de Juntos por el Cambio si ese espacio no se ampliaba y cambiaba su nombre. La vehemencia de la conducción real del frente perimitió ampliar poniendo el límite en el cordobés, que ahora deberá esperar. ¿Esa historia está terminada? Por supuesto que no. Si Bullrich asumió que en caso de ganar convocará al sector de Javier Milei para trabar acuerdos que permitan avanzar a su eventual gestión. ¿Por qué razón el diálogo abierto entre Schiaretti y Rodríguez Larreta debiera cortarse? La Convención de la UCR puso el límite en Milei, no en Schiaretti. Sin embargo, a los radicales que se ubican cada vez con mayor decisión debajo del ala de la ex ministra de Seguridad eso no parece importarle demasiado. 

Fuente: La Nueva Mañana

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